Alejandro Savoca le planta cara a Pepe Villa y pide renovación en el gremio tras cuatro décadas
Con la mira puesta en las elecciones 2026, Alejandro Savoca arma una lista opositora para terminar con los 40 años de mando de José "Pepe" Villa en la UPCN y exige debates profundos por los derechos de los estatales.
Alejandro Savoca, afiliado de la Unión del Personal Civil de la Nación, se baja del molde y anuncia la formación de una lista para disputar la conducción en las próximas elecciones de 2026. El objetivo es desafiar nada menos que a José "Pepe" Villa, el histórico capo del sindicato que viene manejando los hilos desde hace más de cuatro décadas.
Este grupo de laburantes está convencido de que ya es hora de cambiar la música: "La alternancia es necesaria porque hace 40 años que no aparece una lista opositora que incida de verdad", contó Savoca. Para ellos, no hay espacio para un sindicalismo eterno, y defienden ponerle un tope de dos mandatos a los dirigentes para que vengan nuevas ideas y energías frescas.
Además, le pegaron un portazo a la movida de Villa de dejarle el trono a su hija: "El sindicato no es una empresa familiar", sentenció Alejandro, dejando en claro que la voz la tienen los afiliados y no los apellidos que quieran perpetuarse.
El motivo de tanta pelea pasa por los temas gordos que vienen arrastrando, desde la incertidumbre con la llamada "ley modernización" hasta la peligrosísima tendencia a resignar derechos que costaron sangre y sudor al trabajador argentino. Y para colmo, el sueldo estatal no alcanza ni para la canasta básica, algo que le quema la cabeza a cada afiliado.
Savoca subrayó que si bien están a favor de que el empleado se ponga las pilas y se capacite, no se puede echarle la culpa a ellos por la recesión o falta de consumo. "El movimiento sindical tiene que ponerse los pantalones largos y empezar a discutir en serio", pidió, reclamando debates con compromiso y sustancia.
De cara a las urnas, el 2026 promete ser una batalla de esas que hacen temblar los cimientos: Savoca sabe que será un desafío enorme, pero tiene clarito que la grieta existe y que hay alternativas despiertas que buscan mejorar el futuro del sindicato y de sus compañeros.