Tecnópolis pasa a manos privadas por 25 años
El Gobierno lanzó la licitación para que el predio de Villa Martelli sea concesionado al sector privado durante 25 años, con el compromiso de mantener sus actividades culturales y recreativas a través de inversión privada.
El Ejecutivo nacional puso en marcha una movida que da que hablar: la concesión de Tecnópolis a la gestión privada por un cuarto de siglo, con chance de extenderlo 12 meses más. La resolución 98/2025, que oficializó este giro en el Boletín Oficial, apunta a que el icónico predio en Villa Martelli cambie de manos y encuentre en el sector privado un salvavidas para seguir funcionando.
El pliego de condiciones deja claro, sin vueltas, que la esencia del lugar debe mantenerse intacta: actividades recreativas, culturales y educativas son el motor central que tiene que vibrar en cada rincón. Todas las apuestas deberán centrarse en generar espacios de esparcimiento y fomentar la integración comunitaria, sin olvidarse de la fuerza que le dan los talleres y propuestas culturales. ¿Deportes? Sí, pero únicamente los que no compitan para no perder la buena onda.
Manuel Adorni, nada menos que el jefe de Gabinete, largó la posta: "El predio (históricamente deficitario bajo la administración kirchnerista) pasará a funcionar bajo el esquema de inversión privada: nunca más será una carga para los bolsillos de los argentinos". Una declaración que resuena fuerte entre quienes conocen la debilidad económica que arrastraba Tecnópolis.
Desde la Secretaría de Cultura, bajo el mando de Leonardo Cifelli, confirmaron que la situación era crítica: gastos fuera de control, poco uso y un desgaste generalizado. La deuda acumulada superaba los $4.813 millones, con equipamiento faltante valuado en $554 millones, un combo explosivo que terminó en denuncia judicial. Además, los costos de mantenimiento estaban cubiertos exclusivamente por el Estado, lo que complicaba aún más la ecuación.
Para darle otro giro, desde fin de 2023 arrancó una reestructuración: bajaron más del 30% del personal, pasando de 333 a 198 empleados, y apostaron a un esquema mixto público-privado para que el Estado no tenga que poner más guita. ¿El dato? En 2024 ya habían ingresado $600 millones y en lo que va del 2025, ¡más de $2.429 millones!, con una proyección final de $2.749 millones. Todo un alivio para las arcas.
Además, más de medio millón de personas disfrutaron de las actividades bajo este nuevo formato. Para el Gobierno, esta concesión es la lupa para darle más impulso y cuidar el patrimonio.
El Tribunal de Tasaciones puso la vara alta: un canon mensual inicial de $611 millones y un seguro contra incendios valuado en $60.000 millones para proteger el bien público. La idea es clara: el concesionario debe jugar bajo las reglas y mantener el perfil recreativo, cultural y educativo, con inversiones que permitan que el predio no pierda chispa todo el año.
El que se lleve esta pulenta estación deberá tomar las riendas desde el 1 de julio de 2026 y respetar los acuerdos que ya estén firmados hasta fin de ese año, asegurando la continuidad de los proyectos.
Todo el proceso será digital y transparente por medio del sistema COMPR.AR, para que no quede nada bajo la alfombra y que más actores puedan meter la pata en esta licitación con toda la competencia al rojo vivo.