La UIA salió a bancar la reforma laboral y la pone como prioridad número uno
Martín Rappallini aseguró que el sistema viejo no da más y que la nueva ley busca modernizar las laburancias de acá, para hacerlas más justas y acordes a la realidad.
Se sigue calentando la charla sobre la reforma laboral que se va a discutir fuerte en el Congreso la semana que viene. Martín Rappallini, capo de la Unión Industrial Argentina (UIA), defendió con uñas y dientes el trabajo hecho desde el Consejo de Mayo, uno de los que empujaron esta propuesta, y pidió que se vote rápido porque es la mejor chance para darle aire fresco al mercado de trabajo en nuestro país.
"Hay que entender que hace 15 años que no se genera empleo formal en serio. Este sistema laboral está hecho bosta", tiró el dirigente, que no se guardó nada y pintó la realidad: "El mercado laboral está plagado de peleas judiciales, poca chance de conseguir laburo y reglas que no apuntaban a producir, sino a crear quilombos legales para las empresas".
Pero ojo, aclaró: "No se pierden derechos, la idea es poner las reglas del juego a tono con lo que pasa hoy. Tenemos que tener en cuenta a los laburantes y también a los que ponen la empresa para que rinda". El proyecto oficial quiere "modernizar las relaciones laborales, sacar esas rigideces antiguas y normas que no eran para fomentar empleo".
Claro que la UIA no se guardó nada con los sindicalistas: "Hablé con algunos que reconocen que hay que mover las piezas, pero cuando toca ponerse de acuerdo hacen barra para armar lío y tiran palos a la reforma".
Sobre el famoso "Fondo de Asistencia Laboral" (FAL), explicó que "las empresas que paguen sus aportes van a crear un fondo para despidos, un incentivo para blanquear y formalizar laburos. Es una idea brillante para sacarles peso de encima a las empresas y bajar las peleas judiciales".
También bancó el banco de horas, el nuevo cálculo de indemnizaciones y el régimen de vacaciones: "Antes todos se sacaban las vacaciones en enero, ahora la gente las aprovecha distinto y en vuelcos distintos. La norma solo regula lo que ya pasa en la vida real y busca que haya acuerdo para que el trabajador disfrute sin perjudicar a quien da laburo".
Para cerrar, mandó una definición picante: "Argentina tiene la capacidad para ser competitiva en la industria, pero cargamos con un montón de distorsiones viejas, impuestos récord y precios de productos que acá son un lujo comparado con Brasil y Uruguay. No sólo producir es caro, también mover y entregar la merca".