Indignación en la ruta: camioneros que tiran botellas con orina despiertan un reclamo viral
Un mendocino expuso en Instagram una costumbre repudiable que se repite en varias rutas, incluida San Juan: camioneros arrojan botellas con orina desde sus vehículos. Su pedido para poner fin a esta práctica y cuidar el ambiente cobró fuerza y abrió un debate sobre controles y la higiene en las rutas.
Desde Mendoza, un usuario llamado paluca_luca sacó a la luz una situación que mezcla bronca y tristeza: decenas de botellas llenas de orina tiradas sobre la banquina de la Ruta 7. Según cuenta, es una costumbre vieja dentro del mundillo camionero hacer sus necesidades en una botella mientras manejan y luego arrojarlas al costado del camino. "Esto que ven acá son botellas de meada", arrancó el video mostrando la escena.
El joven, con un tono respetuoso pero firme, pidió a los conductores que busquen otra alternativa: "Más allá de contaminar y ensuciar, representa un riesgo para quienes transitan. Ojalá puedan bajar a estirar las piernas y hacerlo en la ruta, porque no van a llegar tarde por eso". La acumulación de estas botellas no sólo ensucia y genera un impacto ambiental, sino que también arruina los paisajes que tanta gente disfruta y necesitan para trabajar.
En su publicación, paluca_luca amplió su reclamo señalando la falta de controles y el volumen de camiones que van hacia Chile: "Quienes alguna vez fueron de Mendoza a Chile saben de lo que hablo: una ruta que colapsa con filas eternas, camiones apurados en curvas poniendo en riesgo la vida de todos y encima contaminando de esta manera…".
Este pedido se viralizó rápido porque no es un problema exclusivo de Mendoza: en las rutas de San Juan también se repite la escena, con camioneros tanto nacionales como extranjeros circulando todo el tiempo. Además del daño visual y ambiental, esta práctica genera peligros sanitarios y viales que no se pueden ignorar.
El mensaje final es claro y contundente: "Con conciencia, el solo hecho de pasar por un lugar puede generar un impacto irreversible". La esperanza es que los camioneros y las autoridades dejen atrás esta costumbre y se hagan cargo de cuidar los caminos que atraviesan todos y todas.