Un gendarme no dudó y liquidó a un ladrón que quiso asaltar a su hermano
Un intento de robo en Aldo Bonzi terminó a los tiros y con un malviviente de 22 años muerto. Hubo tres heridos, incluidos los dos hermanos gendarmes involucrados.
La noche del lunes en Aldo Bonzi se encendió la mecha cuando un intento de asalto acabó en un verdadero tiroteo y la vida de un delincuente. Todo pasó en la esquina de Pirán y Janner, donde dos hermanos que son gendarmes se encontraron en el ojo del huracán.
Uno de ellos, que labura en el Edificio Centinela, estaba visitando a su hermano. Mientras esperaba en su auto, se dio cuenta de que un Ford Focus se acercaba raro. No se equivocó: bajaron tres ladrones con ganas de hacerla fácil. El gendarme quiso escaparse, pero no le dio el cuero para cuidar a su hermano, que ya estaba en la vereda.
La cosa se puso picante al toque. Se desató un cruce de tiros en el que el bandido Kevin Agustín Escobar, de 22 años y con prontuario por robo agravado y encubrimiento, terminó muerto. Sus cómplices se rajaron corriendo, repartidos en las calles del barrio.
En la balacera, también sufrieron heridas el gendarme -le pegaron un tiro en la boca-, su novia -que recibió un balazo en el tórax-, y un vecino que justo pasaba y fue alcanzado en una pierna. Los tres fueron llevados al hospital Ballestrini. Desde Gendarmería confirmaron que el oficial y su pareja fueron operados y están estables, mientras que el vecino evoluciona bien.
Un vecino, heroico, trató de frenar a uno de los asaltantes con su auto, pero la misión fracasó. La investigación está en manos de la UFI de Homicidios de La Matanza, bajo la lupa del fiscal Carlos Fornaro, quien ordenó pericias para atrapar a los fugados. El caso se tramita como homicidio agravado en grado de tentativa contra personal de seguridad, con robo calificado y en banda.
Para rematar el día, poco después otro episodio sacudió al distrito: un agente de la Policía Federal, que trabajaba de chofer de app en la villa San Petersburgo, ultimó a un pibe de 15 años que intentó asaltarlo. También interviene el fiscal Fornaro, que consideró que el policía actuó en legítima defensa. El adolescente, con antecedentes pese a su corta edad, murió antes de llegar al hospital Paroissien, mientras sus cómplices huyeron con el teléfono del oficial.
Estos dos hechos vuelven a encender la alarma en La Matanza, donde se siente que la violencia no da tregua y la inseguridad crece fecha tras fecha con episodios armados que terminan en tragedia.