Cayó pesado cordobés por manipular a pibes vía digital y enviar material prohibido
Leandro Trossero, de 30 años, fue condenado a cuatro años de cárcel en el penal de Chimbas tras un minucioso operativo que lo descubrió usando identidades falsas para contactar a menores. El caso resaltó la valentía de una mamá que detectó las sospechas y la labor incansable de la fiscalía.
Leandro Trossero, con 30 años e hijo de Córdoba, terminó tras las rejas luego de que lo encontraran in fraganti manipulando a menores a través del mundo digital. La condena de cuatro años de prisión efectiva en el penal de Chimbas llegó tras una investigación de aquellos que no dejaron pasar ni un detalle.
Este individuo operaba sucio: se escondía tras una maraña de usuarios falsos en distintas plataformas, usando VPNs y proxies como disfraz para zafar de la justicia. Pero no contaba con la astucia de una madre que, cuando miró el teléfono de su hijo, descubrió mensajes raros a nombre de un personaje trucho.
La denuncia de esa mamá fue la chispa que encendió la investigación que, con el análisis de tres aparatos electrónicos secuestrados, determinó sin dudas la culpa de este hombre. Además, se destapó que manejaba varios correos con distintos alias y que no era novato en estas movidas: tenía antecedentes anteriores por delitos informáticos en Tandil.
La fiscal Andrea Insegna, junto al ayudante fiscal Fernando Guerrero y el equipo de UFI Delitos Informáticos y Estafas, hicieron un laburo quirúrgico reconstruyendo las conversaciones y confirmando que todo venía desde San Francisco, Córdoba. Ahora, con la sentencia firme, Trossero tendrá que purgar su condena en el sistema carcelario provincial.
Este caso deja en claro lo complicado que es investigar en el mundo digital y la importancia de estar atentos para detectar cualquier situación de riesgo a tiempo en la red.