Escándalo en La Rioja: acusan a dueño de departamento de espiar a sus inquilinas con cámaras ocultas
Una estudiante descubrió cámaras escondidas en su habitación y denunció al propietario de un complejo de departamentos. Varias mujeres se sumaron a la denuncia ante la sospecha de ser filmadas. La causa está en manos de la justicia.
¡Una historia que sacudió a La Rioja! Un hombre fue denunciado por poner cámaras clandestinas en los dormitorios de las inquilinas que alquilaban sus departamentos. El repeluzno apareció cuando una estudiante universitaria, al escuchar un ruido raro en su pieza, iluminó con el celular y se topó con la lente de una cámara escondida en el ventiluz.
"Corrí la rejilla y vi la cámara", contó la joven, que, con horror, revisó la memoria del aparato y encontró videos filmándola mientras dormía. Y no fue la única: al compartir su hallazgo en un grupo de WhatsApp, otras mujeres revelaron que también notaron movimientos extraños en sus departamentos y sospechas de ser observadas. Más de una aseguró haber visto al acusado poner cámaras incluso en el baño.
El polémico propietario del complejo en calle Carlos Gardel al 9000, barrio Luis Vernet, todavía no está detenido, pero la Policía intervino con varios allanamientos. Secuestraron computadoras, cámaras y más de 100 CD"s que podrían contener grabaciones comprometedoras.
La causa está siendo seguida por la jueza Gisela Flamini, quien remarcó lo grave de la situación: las cámaras estaban estratégicamente ubicadas en lugares privados, donde las inquilinas se cambiaban y descansaban.
Este lío encuadra bajo la Ley Olimpia, vigente desde 2023, que protege contra la violencia digital. Podrían caber cargos por violación de la intimidad y delitos informáticos.
Las pericias informáticas a los dispositivos secuestrados serán cruciales para medir la magnitud del daño y las acusaciones en juego, explicó la magistrada.
Lo increíble es que el hombre, casado y con dos hijas, imponía esa norma de alquilar sólo a mujeres y prohibir parejas, pero, para colmo, tenía copias de las llaves de todos los departamentos, que supuestamente usaba bajo el pretexto de "tener permiso".
Este detalle potencia la relación de poder en la que se basa todo este escándalo, dejando a la luz un abuso que ha generado indignación y preocupación en toda la comunidad por el aumento de casos de acoso y violencia digital en alquileres.
La jueza Flamini aguarda que las pruebas digitales aporten más claridad y ayuden a desentrañar todo lo que sucedió bajo techo.