Joaquín Sabina "baja el telón" en Madrid con un concierto inolvidable
El cantautor español le puso un punto final a su brillante carrera en los escenarios frente a unas 12.000 almas emocionadas. Entre lágrimas y ovaciones, cantó sus clásicos y despidió su legado con una energía que hizo vibrar el Movistar Arena.
El pasado 30 de noviembre, en el corazón de Madrid, Joaquín Sabina bajó definitivamente el telón de su carrera sobre los escenarios. En un concierto de despedida que fue un verdadero viaje en el tiempo, el artista aseguró que sería "el último de mi vida" y recibió una ovación de pie que retumbó como un fuego sagrado entre el público y sus músicos.
Unas 12.000 personas se juntaron en el Movistar Arena para seguir durante más de dos horas su voz rasposa y su talento intacto. Fueron 23 temas que repasaron desde sus primeros pasos de finales de los años "70 hasta sus éxitos más recientes, con el entusiasmo de un público que entonó a coro muchas estrofas.
La gira Hola y Adiós fue un recorrido extenso: más de 70 conciertos en España, Latinoamérica y Estados Unidos, sumando 71 presentaciones y más de 700.000 entradas vendidas. En julio de 2024, el propio Sabina había confirmado su retiro, cansado del desgaste que implica la ruta de los grandes escenarios.
La noche empezó con "El último vals" después de un pequeño retraso de nueve minutos, y siguió combinando clásicos como "Yo me bajo en Atocha" y "Princesa" con temas emblemáticos de su álbum más exitoso, 19 días y 500 noches. Además, repasó 17 discos y le puso un toque especial a momentos como la interpretación de "Calle Melancolía", que marcó la segunda canción que escribió en su vida.
Emocionado, Sabina no pudo escapar a las lágrimas acumuladas en tantos años de canciones y vivencias. Frente a la ovación majestuosa del público y la presencia de figuras del mundo político y cultural, cerró el show sacándose el sombrero en señal de agradecimiento por tanto cariño.
Si bien se despide de las grandes giras, el cantautor aclaró que no abandona la música ni su lado creativo: seguirá componiendo y publicando temas, pero sin la fatiga de los viajes interminables. Una leyenda que se despide en gloria y majestad, dejando un legado para nunca olvidar.