Reforma del Código Penal: perpetua de verdad y cárcel efectiva para asesinos al volante, como pedían en San Juan
El Gobierno envía un proyecto para endurecer penas: el 82% de los delitos tendrá prisión efectiva y la perpetua será de por vida. Además, buscan prisión real para conductores criminales.
En un anuncio que agitó el avispero judicial, Patricia Bullrich y Manuel Adorni presentaron la reforma integral del Código Penal que promete cambiar el panorama para los que hacen cualquier macana grande. "El que la hace las paga", soltó Bullrich con un tono que no admite discusión.
Esta movida incluye endurecer las penas para homicidios, robos, narcotráfico, y hasta para los que manejan como locos y causan tragedias. Nada de prescripciones para casos gravísimos como abuso de menores o homicidio agravado: acá la justicia va a ir hasta el final, sin vueltas, para que las víctimas no sigan esperando en vano.
¿Y qué pasa con la cárcel perpetua? Olvidate de los jueguitos: la condena va a ser "para toda la vida". Por fin, ponen un freno serio a esa puerta giratoria que tantos conocemos en San Juan y toda la Argentina.
Además, los funcionarios corruptos van a sentirse más observados que nunca. Según Bullrich, "si un funcionario las hace, las va a pagar fuerte", porque cuidar la guita pública no es joda.
Entre los cambios más picantes están la baja en la edad de imputabilidad, penas más duras para violencia en eventos masivos, y un paquete duro contra motochorros con agravantes específicos. Ni hablar de la protección a la familia, medioambiente y la lucha sin cuartel contra el narcotráfico desde la raíz misma.
También suman figuras penales para delitos digitales, dejando en claro que la mano dura llega hasta el mundo virtual, para frenar fraudes, grooming y la pornovenganza.
En suma, esta reforma moderniza un texto que venía de 1921, aggiornando la justicia a los tiempos que corren y, sobre todo, poniendo la lupa en que la impunidad tenga menos calle para pasear.