Patricia Bullrich oficializó su adiós al Ministerio de Seguridad y le dejó una carta a Milei
La ministra salió por escrito tras jurar como senadora y subrayó que Alejandra Monteoliva seguirá firme con la "doctrina de orden" al mando del área.
Este domingo, Patricia Bullrich puso la firma en su renuncia al Ministerio de Seguridad, dirigiendo una carta al presidente Javier Milei. Aunque ya se sabía que la salida estaba cerca desde que el viernes juró como senadora, la exministra no dejó pasar el trámite y aprovechó para dejar un mensaje claro de respaldo al Gobierno y a las reformas que vienen desde la Casa Rosada.
En su despedida, Bullrich aseguró que seguirá pisando firme y trabajando bajo la misma sintonía de la agenda oficial. "Seguiré defendiendo los valores que compartimos y las transformaciones que el país necesita: instituciones fuertes, ley, orden y la posibilidad de que los argentinos de bien vivan en libertad", escribió con convicción.
La flamante senadora agradeció el respaldo recibido durante su gestión y destacó el trabajo en equipo. "Fue un honor conducir un área estratégica. Valoro el respaldo de todo el equipo que me acompañó en cada operativo, cada decisión y cada batalla que dimos juntos por el país", recordó con emoción.
La asunción en la Cámara Alta será el próximo 10 de diciembre, mientras que en su lugar quedará Alejandra Monteoliva, la actual secretaria de Seguridad que subirá para seguir manejando el tema. Bullrich le dedicó palabras piadosas a su sucesora, a quien consideró pieza fundamental del proyecto en seguridad.
"Le deseo el mayor de los éxitos a Alejandra Monteoliva. Me acompañó estos años y, si alguien puede mantener la doctrina que permitió ordenar al país, es ella. Su experiencia y compromiso serán esenciales para profundizar el camino iniciado", remarcó con confianza.
Con este cambio, el Gobierno no solo busca que no se mueva un pelo en materia de seguridad sino que además prepara a Bullrich para ser una de las voces más tajantes del oficialismo en el Senado. Un cambio de fichas que promete mantener el orden y la mano dura en su lugar.