Adriana Salgueiro se quebró en vivo tras mostrar el botón antipánico que usa por las amenazas
La actriz contó con dolor las intimidaciones que recibió últimamente, incluyendo a desconocidos que merodearon su edificio en la madrugada. La Justicia ya está en marcha y ella ya lleva puesto un botón de auxilio.
Adriana Salgueiro está atravesando un momento de mucha angustia. Invitada a la mesa de La Noche de Mirtha, no pudo aguantar las lágrimas al enseñar el botón antipánico que le dieron luego de denunciar amenazadas reiteradas. Con la voz entrecortada, explicó que el aparato funciona como un celular: permite comunicarse con la policía por chat o pedir auxilio en un instante. "Me lo dieron por seguridad. Nunca pensé que iba a necesitar algo así", confesó mientras Mirtha Legrand la escuchaba atentamente.
Cuando la invitaron a contar cuándo debería usar el botón, Salgueiro largó un dato que hiela la sangre: quienes la hostigaron por redes sociales hasta se presentaron en su edificio a eso de las tres de la mañana. "Vinieron dos personas y estuvieron adentro hasta las cinco. No sé qué hicieron. Lo vi en las cámaras", contó conmovida. Detalló que los desconocidos se movían con cuidado, llevaban gorras y sabían dónde estaban las cámaras para no quedar filmados. Todo ese material ya llegó a manos de la Justicia a través de su abogado. "No puede ser que alguien ande así libre, con tanta impunidad", se lamentó.
Ella admitió que la situación le genera mucho miedo y desconcierto. "Es horrible, injusto. Me pregunto qué hice para merecer semejante cosa. No debo nada, no estoy metida en política ni tengo problemas con nadie", afirmó entre sollozos. La Chiqui intercedió aclarando que el caso está judicializado. "Sí, ya hicimos la denuncia y estamos como querellantes", confirmó la actriz.
La pesadilla comenzó a mediados de noviembre, cuando se supo que Salgueiro recibió mensajes intimidantes durante una transmisión de Espléndidos, su programa en Radio Colonia que a veces también sale por TikTok. Esa noche estaba en su casa cuando su esposo y productor, Alejandro, leyó en voz alta comentarios como: "Cerrá la puerta con llave", "Te puede pasar algo" y "Cuidate". Lo más terrorífico fue que la agresora, una usuaria que ya fue denunciada, publicó la dirección exacta de su hogar. "Ahí me di cuenta de que no era una broma. Es alguien que sabe dónde vivo y tal vez mis movimientos", relató.
Firme en su pedido, la artista reclamó que no se puede permitir que quienes esconden sus caras detrás de las redes destruyan vidas sin sufrir consecuencias: "Hay que acabar con la impunidad y la cobardía anónima que te destroza desde el teclado".