Diciembre viene con todo para los jubilados: aumento, aguinaldo y bonos que engrosan el bolsillo
Cuatro pagos confirmados se meten en el bolsillo de los jubilados: ajuste por movilidad del 2,34 %, aguinaldo, un bono extra y reintegros por compras con débito. Todo suma y hace ruido en diciembre.
Diciembre se planta como uno de los meses más jugados para los abuelos y abuelas del país, porque el Gobierno anunció un combo que hará más gordo el haber previsional. Un coctel de subas, pagos especiales y devoluciones por comprar con débito que juntos hacen que los ingresos crezcan y alegren el cierre del año.
Este combo incluye la actualización mensual de movilidad calculada con el IPC, el clásico aguinaldo del segundo semestre, un refuerzo extraordinario que llega gracias a ANSES, y un programa de reintegros que devuelve plata en cuenta a quienes usan la tarjeta de débito en los negocios de todos los días. Cada uno de estos conceptos se paga aparte, para que no haya confusiones y se sientan todos por separado.
Las resoluciones oficiales dejaron en claro que serán cuatro pagos distintos que van a impactar en el bolsillo de la gente grande. Cada jubilado o pensionado va a ver cuánto le toca según su haber y categoría. Y ojo al piojo: con el aumento del 2,34 % que arranca en diciembre, la jubilación mínima queda en 340.879,59 pesos, que es la base para calcular tanto el aguinaldo como el bono extra.
A esa base se suma un refuerzo de 70.000 pesos para los que cobran menos, y, según cada caso, el medio aguinaldo. Por otro lado, la devolución por compras con débito corre aparte y no afecta para nada el cálculo del haber mensual.
¿Cuáles son esos cuatro pagos? El primero es el aumento del 2,34 % para todos los haberes del Sistema Integrado Previsional Argentino, calculado con los datos del IPC de octubre. Entre los valores destacados están la jubilación máxima en 2.293.796,92 pesos, la Pensión Universal al Adulto Mayor (PUAM) en 272.703,67 pesos, y la Pensión Básica Universal (PBU) en 155.936,86 pesos.
El segundo es el aguinaldo de diciembre, que paga el 50 % del mejor haber del semestre, y llega a jubilados mínimos, PUAM, personas con discapacidad y jubilados por vejez. Se calcula y deposita como corresponde, para dar un alivio a fin de año.
El tercero es el bono extraordinario de 70.000 pesos, confirmado por las autoridades educativas y previsionales. Esta ayudita financiera completa los ingresos de los jubilados con haber mínimo, PUAM, personas con discapacidad, jubilados por vejez y madres con siete hijos o más. A quienes cobran más, les toca un monto proporcional, hasta llegar al techo impuesto.
Por último, está la devolución que puede alcanzar hasta 120.000 pesos por las compras hechas con tarjeta de débito en supermercados, farmacias, comercios registrados y almacenes. La plata vuelve directo a la cuenta de cada jubilado, sin trámites extra, para ponerle un poco más de alegría a las fechas festivas.
En resumen, diciembre asoma como un mes vibrante para los jubilados, con una lluvia de pesos que se asoma entre aumentos, aguinaldos, bonos y reintegros: una bocanada de aire fresco que llega en el mejor momento del año.