Sanjuaninos pisan fuerte en Coquimbo para aprender sobre manejo del agua
Una comitiva de expertos sanjuaninos visitó la Región de Coquimbo para evaluar innovaciones en la gestión hídrica, en una mirada conjunta que busca sortear la escasez de agua que afecta a ambos lados de la cordillera.
Esta semana, la Región de Coquimbo abrió sus puertas a una delegación técnica de San Juan, que vino a poner bajo la lupa soluciones en materia de agua que se vienen aplicando en Chile. La gira concluyó ayer y marcó un nuevo capítulo en la cooperación binacional, que apunta a enfrentar juntos la cruda realidad de la escasez hídrica que nos golpea a ambos territorios cordilleranos.
La representación de San Juan incluyó a la Secretaría del Agua, el Departamento de Hidráulica, el Consejo de Regantes, universidades y el INTA. El encuentro fue coordinado por IICA Chile y la Comisión de Recursos Hídricos del CORE, que resaltaron la importancia de renovar y reforzar este ida y vuelta técnico y político.
El menú de la visita incluyó dos paradas clave: la planta modular de tratamiento de aguas grises en Pan de Azúcar, que reaprovecha el agua para usos productivos y comunitarios, y un campo agrícola con riego tecnificado y sensores inteligentes en la misma zona, que optimizan cada gota para potenciar cultivos. Estas acciones se mostraron como ejemplos palpables de cómo Coquimbo encara la crisis hídrica con creatividad y ciencia aplicada.
Desde la organización anfitriona dejaron en claro: "La seguridad hídrica es fundamental: sin agua no hay desarrollo ni internacionalización posible. La región es una de las zonas más vulnerables y necesitamos infraestructura y una estrategia integrada para garantizarla". La movida se enmarcó en un seminario internacional que discutió los retos económicos regionales y la necesidad de anclar cualquier plan de crecimiento en la gestión del agua.
Cabe destacar que esta fue la segunda misión técnica recíproca en menos de un mes. La primera, realizada del 12 al 14 de noviembre, tuvo a representantes chilenos recorriendo San Juan, charlando con técnicos, visitando diques y recorriendo campos para compartir experiencias y construir una hoja de ruta conjunta.
Los problemas estructurales que afectan a ambas regiones, con sequías constantes y el impacto del cambio climático en cuencas y sistemas productivos, impulsan esta colaboración que busca fortalecer la resiliencia hídrica mediante tecnologías, modelos de gestión y estrategias compartidas. Sin dudas, un ejemplo de cómo mirarnos en el espejo y trabajar hombro a hombro frente a un desafío urgente y común.