Explosiva interna en Camioneros: Moyano saca a Aparicio y pone a su hijo Jerónimo al mando
El gremio de Camioneros se sacudió con una movida que revuelve todo: Aparicio queda afuera de la cúpula tras varias acusaciones, mientras Moyano mete a su hijo Jerónimo en un puesto clave para el sindicato a nivel nacional.
Hugo Moyano renovó mandato hasta 2029 al frente de la Federación Nacional de Trabajadores Camioneros, acompañado nuevamente por Jorge Taboada de Chubut. Pero la verdadera bomba fue el desplante al histórico Marcelo "Feúcho" Aparicio, que quedó afuera de los lugares de poder luego de largas peleas y sospechas en el ámbito de la recolección.
El congreso ordinario se hizo en el predio del Club Camioneros en Esteban Echeverría, donde no solo se confirmó la renovación de Moyano, sino que su hijo menor, Jerónimo Moyano, de apenas 26 años, dio un salto gigante: pasó de encabezar la Secretaría de la Juventud a la Secretaría Gremial e Interior, el tercer puesto más importante. Así desplazó a Pedro Mariani, figura tradicional del sindicato.
Jerónimo no viene solo en la cima: también ratificaron a otros hijos de Moyano al mando. Hugo Antonio, diputado de Fuerza Patria, sigue al frente de Coordinación de Asuntos Jurídicos, y Karina lidera la Secretaría de la Mujer. Además, sumaron a Octavio Argüello, hombre de confianza de Moyano, en la flamante Secretaría de Políticas.
El panorama dentro de Camioneros está más tenso que nunca. En el último congreso, el propio Moyano había sacado a su hijo Pablo de la Secretaría Adjunta tras discutir por problemas en la obra social, mientras Aparicio, antes aliado, quedó como primer vocal. Su apodo, "Feúcho", es conocido en el ámbito porteño y bonaerense, donde tiene un rol estratégico en el sindicato.
Hasta hace no mucho, Moyano confiaba tanto en Aparicio que lo puso en lugar de su hijo Pablo para resolver conflictos complicados como el de Mercado Libre o los reclamos por indemnizaciones en la recolección de basura.
Pero los tiempos cambiaron: ahora el primer vocal será Andrés Miño, delegado de Zona Norte alineado con Aparicio. La figura de "Feúcho" se vio salpicada por rumores y dardos, especialmente cuando allegados a Moyano insinuaron su participación en un presunto desfalco vinculado a un hotel del gremio en Mar del Plata, lo que provocó la destitución de otros dirigentes.
Tras ese episodio, aparecieron volantes acusándolo de robarle a Moyano, con la intención de desgastarlo y forzar su renuncia. Sin embargo, Aparicio resistió y hasta cosechó apoyo en asambleas en CABA, con fuertes advertencias contra quienes quieren bajarlo: "Los traidores se tendrán que hacer cargo y pagarán su culpa", afirmó un delegado en un video viral.
La polémica escaló esta semana cuando José "Teta" Garnica, secretario de Recolección, culpó indirectamente a Aparicio por la falta de pago de indemnizaciones, diciendo: "Alguien se equivocó, alguien firmó lo que no tenía que haber firmado y nos garchó".
Mientras tanto, todos los ojos están puestos en Jerónimo, que desde chico acompaña a su padre a reuniones políticas y sindicales, formando su carrera dentro del gremio. Hijo de Hugo y su tercera esposa, Liliana Zulet, Jerónimo abandonó Derecho pero mantiene gran sintonía con sus hermanastros Facundo, Hugo Antonio y Karina, aunque el mayor, Pablo, le da la espalda por la tensa relación con su mamá y el ex cotitular de la CGT.
El joven se hizo conocido nacionalmente tras el escándalo del asado en la Quinta de Olivos en agosto de 2020, junto a su papá, la primera dama y otros importantes, desafiando la cuarentena y dejando al descubierto privilegios inaccesibles para el común.
Ahora, tras su paso por la presidencia del Club Independiente y las secretarías juveniles, Jerónimo se enfrenta a un rol clave: deberá ensamblar un panorama nacional de Camioneros lleno de peleas y desacuerdos en varias provincias. La historia del sindicato más poderoso del país sigue caliente y esta vez la familia Moyano maneja todas las fichas.