¡Sácate las ganas! Bullrich y Villarruel se miden en el Senado en un debut con fuego
En medio de juras exprés y un clima caliente, Patricia Bullrich y Victoria Villarruel protagonizaron el primer choque público que promete ponerle pimienta a la convivencia en el Senado.
Este viernes en el Senado, con 23 de los 24 senadores electos jurando en un trámite de apenas 45 minutos, se armó un escenario que tiene todos los ingredientes para ser algunas de las primeras peleas de la próxima temporada política. La ausencia de la rionegrina Lorena Villaverde, postergada por un acuerdo de último momento a causa de impugnaciones vinculadas a narcotráfico, dejó el recinto con menos un nombre, mientras la tribuna vibraba con miradas atentas.
El título de Villaverde volvió a ser caliente tema de discusión tras el rechazo en la Comisión de Asuntos Constitucionales y la división entre los radicales, que no pudieron ponerle el sello definitivo. Con un gesto a la mesura, la bancada de Patricia Bullrich optó por enviar el caso a comisión para recabar más datos oficiales, justo cuando sobrevolaba la sombra del antecedente Patti y la probable intervención de la Corte Suprema.
La rionegrina hizo un paso fugaz por el recinto que terminó con una charla nada inocente con Bullrich, quien luego ocupó la banca que Villaverde había dejado. A pocos metros, del otro lado, estaba Martín Soria, quien destapó la olla en Diputados vinculando a Villaverde con causas sensibles en EE.UU. y la narco mafia local, apretando aún más la cuerda política.
La ceremonia, sin embargo, continuó sin grandes sobresaltos, salvo por la ausencia de algunos como la cordobesa Alejandra Vigo, por un tema familiar delicado, y otros senadores con motivos variados. El momento más estallado de aplausos fue para Patricia Bullrich, que con vestido blanco y en compañía de su familia, se llevó la ovación de la secretaria General de Presidencia, Karina Milei, que la bancó con un eufórico "Vamos Pato".
Además, hubo presencias que dieron que hablar: gobernadores, senadores salientes y personajes como el economista Alberto Benegas Lynch y el inconfundible salteño Alfredo Olmedo, con su clásico look amarillo, acompañando el salto político de su protegida Emilia Orozco.
Pero lo que realmente sacudió el recinto fue el cruce de gallos entre la vice presidenta Victoria Villarruel y Bullrich. Tras el reglamento verbal impuesto por Villarruel para que no hubiera discursos ni intervenciones, salvo el de agradecimiento del reconocido Carlos "Camau" Espínola, Bullrich intentó romper ese acuerdo para expresarse y fue cortada en seco. La vicepresidenta del cuerpo dejó sin micrófono a Bullrich y dio por terminada la sesión, dejando claro desde la silla de mando que esta Toledo ordena el show en la Cámara.
En voz baja, pero con palabras fuertes para este medio, Bullrich explicó que sólo pidió que "la ley sea justa para todos" tras notar desigualdad en el acompañamiento de invitados en las juras. De cara a lo que viene, la exministra apunta a un papel clave en el armado de mayorías para las leyes que propone Milei, desde el Presupuesto 2026 hasta la polémica Reforma Laboral.
Sin embargo, la pulseada ya está planteada: mientras Bullrich se muestra lista para negociar y negociar, Villarruel demostró este viernes que el poder no se entrega tan fácil y que está dispuesta a marcar la cancha. Que empiece la temporada de fuego en el Senado, les dijo Del Sur Diario.