Una tensión familiar acabó con la desaparición de una mujer y su hijo de 2 años
La policía y la familia andan como locos buscando a Romina Elizabeth Rodríguez Olivares y su pequeño Elías. Dos cartas de despedida y un bolso con ropa dejaron un manto de incertidumbre en Villa Carrasco.
La ciudad está en vilo por la búsqueda de Romina Elizabeth Rodríguez Olivares, de 37 años, y su hijo Elías, quien apenas tiene 2 años. El reloj corre y la preocupación crece en Villa Carrasco y en los pasillos de la comisaría donde intentan dar con ellos.
La denuncia fue hecha por la hija de Romina, una chica de 18 años, que vive en esa misma casa con su bebé y comparte el techo con su mamá, la abuela y algunos tíos.
Todo empezó la noche del miércoles a las 22 horas, cuando el papá de la joven apareció de visita. La cosa se puso tensa: hubo un cruce serio, porque, según la policía, un hermano de la chica agredió a su hijo. Eso fue la mecha que encendió la olla a presión en la familia y terminó con una fuerte discusión que incluyó a Romina y su ex pareja.
Se fueron a la esquina a seguirla y minutos después, Romina volvió llorando, con palabras que helaron la sangre: "no quiero vivir más". Además, pidió que no la buscaran con policías, un pedido que llevó calma momentánea antes de que se fueran a dormir.
Pero la calma duró poco. Al día siguiente, a las 17:30, Romina salió con su hijo y dos bolsos grandes. Le dijo a su hija que iba a ir a tomar mate a la plaza, aunque el tamaño de las valijas despertó sospechas. El juego de mate en mano, la joven no le dio bola, hasta que más tarde otro hermano halló una carta oculta detrás de un cuadro que encendió la alarma: Romina expresaba en ella ganas de no seguir y que dejaría a Elías en casa de una amiga, sin especificar quién.
Así comenzó la búsqueda frenética, que se oficializó cuando el ex de Romina encontró otra carta en su casa, donde la mujer ratificaba su intención de acabar con su vida. Fue a la 1:30 de la madrugada del viernes cuando él mismo hizo la denuncia oficial y la policía se puso en marcha con la esperanza de dar con madre e hijo sanos y salvos.