De héroe en San Martín a técnico apasionado: la historia de Osorio, el colombiano que le metió tres a Boca
Humberto Osorio Botello dejó su marca en el 6-1 histórico de San Martín a Boca en 2013 con un triplete. Hoy, a los 37 años, se reencontró con el fútbol desde el banco y lleva su sueño adelante con un equipo que lleva su nombre.
Humberto Osorio Botello vivió una de esas jornadas inolvidables, tipo guapeada a lo sanjuanino, aquel 13 de abril de 2013. Con una máscara estilo Zorro, tapando una fractura en el tabique, el colombiano se vistió de verdugo y clavó un hat-trick contra Boca en un 6-1 que quedó grabado a fuego en el alma del San Martín de San Juan.
Llegado de América de Cali y veterano de clubes como Atlético Bucaramanga, Cúcuta, y Millonarios en Colombia, además de un paso por Inti Gas de Perú y Estudiantes de Mérida en Venezuela, Osorio aterrizó en el Verdinegro en 2012 cuando el club peleaba contra la guillotina del descenso. Aquel torneo caminaba media sombra y, contra todo pronóstico, ese día jugó con fuego y salió sin quemarse.
San Martín se encontraba luchando por zafar en la tabla de promedios y se cruzó con un Boca venido a menos bajo la conducción de Carlos Bianchi. Ese partido fue un festival para Osorio, que no sólo clavó tres, sino que se robó el show con una actuación de antología en el estadio Hilario Sánchez.
Su actuación sirvió para poner a San Juan en el mapa futbolístico, aunque el descenso terminó llegando después contra River. Sin embargo, el Zorro se fue a Europa, a jugar en el Real Valladolid, donde hasta le marcó a nada menos que el Real Madrid de Carlo Ancelotti. Lo que siguió fue un regreso al continente, tras años en México, Colombia y un fugaz paso por Defensa y Justicia en 2016.
El segundo ciclo en San Martín le dejó la alegría de alcanzar su gol número 100 como profesional, con 16 tantos defendiendo el verde y negro. Luego llegó la experiencia boliviana con Jorge Wilstermann y Independiente Petrolero, antes de ir dejando huella en Monagas, Venezuela, y terminar en 2024 en Honduras, en el Lobos de la UPNFM.
A sus 37 años, Osorio decidió cambiar de camiseta y se puso la de técnico. Se preparó con todas las pilas, hizo los cursos y sacó la licencia PRO para dirigir con todo, buscando nutrirse de la experiencia vivida y transmitirla. Formó un club que lleva su nombre, Osorio Botello FC, en su tierra natal, un proyecto que también palpa el toque de su hermano Luis.
En sus propias palabras para Inder Valledupar en agosto de 2025 contó: "El fútbol es mi pasión. Hice los cursos y me he acreditado. Tengo la licencia PRO. Ya estoy preparado con la reglamentación. Quiero plasmar la experiencia que he adquirido y darle mi conocimiento a los jugadores de lo que yo viví". La história de un Zorro que dejó las canchas para seguir latiendo en el corazón del juego.