La obstetra acusada de mala praxis, a punto de escuchar la sentencia: "Jamás pensé estar en esta situación"
Antes del fallo, Daniela Saldivar habló frente al tribunal antes de que se defina su futuro. El Ministerio Público pidió más de tres años de prisión y una década sin poder ejercer la medicina.
Este miércoles se cerró el juicio que tiene en vilo a San Juan: la causa por la muerte del pequeño Lorenzo Narváez Barrionuevo. Después de varias semanas de idas y vueltas, testimonios y comprobaciones, el juez de Garantías Caballero está listo para dar el veredicto que podría cambiar la vida de la obstetra Daniela Saldivar, acusada de una presunta mala praxis durante el parto en 2021.
Antes de que el martillazo final retumbe en la sala, la médica aprovechó su derecho a decir unas últimas palabras. Con un manto de emoción, confesó: "Nunca me imaginé estar en este lugar, he dedicado mi vida a acompañar mujeres para poder gestar y tener un parto como se lo merecían". No dudó en poner en alto su formación, basada en brindar una atención respetuosa y acorde a los tiempos modernos, algo que llevó adelante en cada caso.
Saldivar remarcó que cada mamá merece una atención digna y luchó por darle a Nadia Barrionuevo todas las chances posibles para que el parto fuera seguro, incluso en medio de la tormenta que fue la pandemia de 2021. Y en el pasaje más conmovedor, expresó sus condolencias y dejó un mensaje esperanzador: agradeció a la vida por poder formar una familia y gestar otra vez, aunque reconoció que ese nuevo hijo no remplaza al primero, pero al menos permitió volver a ser mamá.
La obstetra defendió con corazón su vocación: "Todos los que tenemos algún familiar médico o vivimos con un médico sabemos perfectamente que nos levantamos todas las mañanas con la firme convicción de tratar de ayudar a nuestros pacientes, no nos levantamos con la firme convicción de tratar de hacer daño", sentenció, dejando en claro su postura.
Al otro lado de la balanza, el Ministerio Público Fiscal, con Francisco Micheltorena a la cabeza, pidió nada menos que 3 años y 6 meses de prisión efectiva y 10 años sin poder ejercer la profesión, convencidos de que la médica tuvo responsabilidad en las maniobras que terminaron con el triste desenlace del recién nacido.
Ahora, la pelota está en la cancha del juez Caballero, quien deberá decidir si la doctora sale absuelta o si le caerán las penas que pide la fiscalía.