"Abusó de mi hija": el joven que incendió una casa en Rawson explicó su motivo de venganza
Alejandro Agüero, acusado de prender fuego un domicilio y un taller, dice que actuó tras una denuncia de abuso contra su hija. El caso suma contradicciones que mantienen la incertidumbre en Rawson.
El incendio que dejó una vivienda y un taller hechos cenizas en Rawson tuvo un giro que dejó boquiabiertos a todos: Alejandro Agüero, el pibe de 22 años detenido, aseguró que quemó todo porque sospechaba que el dueño había abusado de su nena.
La investigación indica que Agüero, su pareja y la criatura estaban viviendo en la casa del damnificado, que les había dado una mano con techo por su situación complicada. Pero la noche en cuestión terminó con todo hecho un desastre.
Según el relato de Agüero, su mujer, totalmente alterada, acusó al propietario de "haber tocado" a su hija, dando pie a la furia del muchacho y su reacción incendiaria.
Por su parte, el dueño no se quedó atrás y tiró una versión muy distinta: denunció problemas de adicción de la pareja, contó que él solo les brindaba un refugio temporal y que la mujer entró a los gritos a su habitación con acusaciones sin fundamento.
Relató también que para evitar líos mayores mandó a un empleado a llevar a la mujer y a la menor al hospital, aunque no hay registro oficial de ambulancia o llamado al 911. Poco después empezó a escuchar ruidos extraños, vio a Agüero dañando el lugar y se encontró con que la casa estaba ardiendo junto con varios autos en el taller.
La defensora oficial Sandra Leveque, que representa a Agüero, marcó las inconsistencias: ¿por qué el dueño llevó por sus medios a la mujer y la nena en lugar de pedir ayuda médica? ¿Dónde está el llamado a la policía?
La causa pasó a la fiscalía, con seis meses para desenmarañar la verdad de una noche que cambió la vida de todos. Por ahora, Agüero está imputado por incendio y daño pero el telón de fondo de la acusación más grave sigue presente.
El juez de Garantías Alberto Caballero decidió liberarlo con estrictas reglas: presentarse en la comisaría 6ª periódicamente, no acercarse a menos de 200 metros del denunciante y cortar todo contacto hasta que avancen las pesquisas.