Un ejemplo de grandeza en la antesala de la final del ascenso
Los planteles de Villa Hipódromo y Defensores de Argentinos mostraron un gesto de respeto y compañerismo único en la previa del partido decisivo por el segundo ascenso en el fútbol local.
Este lunes feriado por la tarde, en el pulmón verde del Parque de Mayo, Villa Hipódromo se reunió para el primer entrenamiento semanal pensando en la final que se viene este finde. No es usual que los equipos del ascenso se rompan el lomo más de dos o tres días, pero claro, ¡esto es una final y el sacrificio se siente doble!
El entrenador Cristian Luna había citado a su gente para ponerse a punto físicamente y todo marchaba tranquilo cuando, de repente, apareció un grupo grande que también trotaba por el parque. La sorpresa fue tremenda cuando reconocieron que eran sus rivales: los chicos de Defensores de Argentinos.
Pero ojo, acá no hubo ni roce ni bronca, todo lo contrario. Los protagonistas se cruzaron, se saludaron con respeto y buena onda, cada uno siguió con su preparación, y al final se juntaron para sacarse una foto bien piola que mostró más unión que competición.
"Rivales pero no enemigos", publicaron los de Defensores en sus redes, mientras que desde Villa Hipódromo les devolvieron el saludo con palabras de reconocimiento: "Desde nuestro club destacamos el gesto de grandeza del plantel del "Defe", les deseamos muy buena suerte para la final y que gane el mejor. El fútbol sanjuanino se merece esto".
Ojalá esta hermandad siga viento en popa hasta el domingo, que es casi seguro que se juegue la definición, seguramente en la cancha de Trinidad. Por ahora, la fiesta está servida y la buena onda es la estrella principal.