Estudiantes la movió de parado: ese pasillo de espaldas a Central que sacudió al fútbol argentino
Con la bendición de Verón, el Pincha transformó el tradicional pasillo en un mensaje picante contra la AFA. Ahora se juegan sanciones económicas y un debate que explotó en todo el país.
Estudiantes la armó bien de entrada: premiaron a Rosario Central con un pasillo de honor, sí, pero dándole la espalda. La movida no fue casualidad, sino una protesta afilada y pensada al detalle contra la AFA y su polémica elección de entregarle la liga al Canalla mediante un voto en Ezeiza que dejó olor a chamuyo.
¿Y quiénes estuvieron al mando del operativo? La dirigencia encabezada por Juan Sebastián Verón salió del molde y le dejó la posta al plantel. Entre ellos, González Pirez y Sosa se encargaron de aclararles a Di María y Broun que la protesta apuntaba derechito al poder y no era ninguna travesura.
El silencio en las conferencias de prensa y la zona mixta fueron parte del libreto de esta movida que explotó justo antes de que el Pincha deje sin palabras a Central en su propia cancha. Acá no solo hubo un pasillo cumplido, sino una señal clara: un desafío directo a las autoridades de Claudio Tapia.
Ahora la AFA tiene un marrón encima: ¿le meten multa al club por una suerte de "desacato simbólico" o se bancan el revuelo que armó? Mientras tanto, Estudiantes no se queda quieto y ya piensa en pedir público neutral en los cuartos de final, usando como ejemplo las 7.500 localidades que le dieron a San Lorenzo en Santiago del Estero.
Esta protesta, que ya hizo ruido hasta fuera de nuestras fronteras, marca un antes y un después en la relación entre clubes y la AFA, demostrando que la rebeldía también puede tener su lugar dentro del reglamento. Un pasillo que, por más contradictorio que parezca, miró hacia adelante y puso a todos a pensar bien de cerca al poder.