Cayó con las manos en la masa un chorro en un salón de eventos de Capital
Una comerciante se enteró de movimientos raros en su local y no dudó en llamar a la policía. El ladrón fue detenido justo cuando estaba juntando cosas para llevarse.
La onda tranqui del lateral de Circunvalación 163 Sur se cortó de golpe gracias a la rápida reacción de una comerciante de 33 años, dueña del salón de eventos "Be Party". Ella se dio cuenta de que algo no cerraba y llamó al 911 sin perder tiempo.
Cuando la policía llegó, encontraron al tal Luis Alberto López Santana, de 39 años, metido adentro tras haber forzado el cerco perimetral con herramientas que lo delataban: un destornillador, un alicate, una llave francesa y un martillo quedaron tirados en el lugar como evidencia.
No sólo eso, el sospechoso ya había juntado un cable, un objeto de bronce, un picaporte, una mochila e incluso una bicicleta marca Sunny, todo listo para robar y hacer caja rápido. Pero no contó con la fiscal Branca Virginia, que al enterarse dio la orden de actuar al toque con el Procedimiento Especial de Flagrancia.
Así, López Santana terminó tras las rejas al instante, justo cuando trataba de llevarse todo lo que pudo. Esta historia demuestra cómo una sospecha bien puesta y la acción rápida pueden salvar a un comerciante de perder mucho más.