Cómo se armó el operativo que cuidó a miles en la FNS ante el viento feroz y qué pinta para hoy
El comisario Carlos Heredia, capo máximo de Protección Civil, detalló cómo trabajaron juntos Seguridad, Turismo, Policía y Bomberos para enfrentar el viento que azotó la Fiesta Nacional del Sol. Simulacros, decisiones a tiempo y un replanteo total del predio fueron clave para la jornada de ayer y la preparación de hoy.
La noche se puso bravo cuando la corriente de viento sur se desató en plena Fiesta Nacional del Sol. Pero ojo, porque no fue improvisado: según contó el director de Protección Civil, el comisario Carlos Heredia, venían laburando con simulacros y ejercicios desde varios días antes. "La prioridad fue siempre resguardar a las personas", remarcó.
El monitoreo del clima estaba en marcha desde bien temprano y la coordinación entre la Secretaría de Seguridad y el Ministerio de Turismo hizo que las decisiones se tomaran con tiempo. "Las estructuras son livianas, montajes que con este viento ponían en riesgo a todos. Por eso cortar la feria estuvo más que justificado", afirmó sin vueltas.
El operativo fue un quebracho: participaron policías, personal de Infraestructura, Control Operativo, Bomberos y Protección Civil, todos con una sola cabeza de mando. No hubo que llamar refuerzos porque ya estaban todos puesto pata en la feria. "Cuando el viento aflojó, largamos a parte del personal", explicó Heredia.
Uno de los movimientos que la gente agradeció fue abrir las puertas del velódromo antes de tiempo para que la gentita que estaba afuera pudiera resguardarse. "Eso ya lo habíamos practicado en simulacros del lunes y miércoles, así que nadie se anduvo colgado", agregó el comisario.
Sobre los daños, hubo algunos destrozos leves como caída de heladeras y estructuras chiquitas, pero nada alarmante. Esta mañana, cada puestero y equipo técnico salió a revisar todo para dejar chapa y pintura el predio y garantizar que hoy todo ande bien parado. El escenario principal fue puesto bajo la lupa y, aunque el viento parecía más tranquilo, el acceso se mantuvo cerrado hasta confirmar que todo estuviera seguro. "Un escenario así no es joda, necesita un plus de seguridad bajo la mirada atenta de bomberos", señaló Heredia.
Con el público, la historia fue bastante ordenada: apenas ocho intervenciones contravencionales y una atención médica, números que consideró "mínimos pero valiosos". Para la jornada de hoy, el mensaje de Protección Civil es claro: precaución, disfrute con cabeza y ojo al piojo con las indicaciones del personal. "El gobierno está enchufado para cuidar a sanjuaninos y turistas. Todo dado para vivir una noche segura", cerró el comisario Heredia.