Asalto fallido, policía herido y detenido con cabeza dura en la Comisaría Segunda
Una tarde de locos en Capital terminó con un intento de robo frustrado, un policía con el codo roto y un detenido que casi se hace pedazos solo en la Comisaría Segunda. La persecución fue a las corridas y la cosa no terminó ahí.
En plena tarde del sábado, el Comando Central estaba de ronda por General Acha y Mary O’Graham cuando el ruido desesperado de la bocina de un auto llamó la atención de los agentes de El Halcón 63. Adentro de un Peugeot 206 negro, dos muchachos forcejeaban con el chofer, mientras otro tipo lo tenía agarrado sin darle respiro. El conductor, con la muerte en caripela, no soltaba la bocina, pidiendo auxilio a los gritos sonoros en la esquina.
Al verse descubiertos, los tres chiflados tiraron el auto y salieron a correr por las cuadras del barrio Cabot. La persecución zigzagueó por Mary O’Graham, entre General Acha y Sánchez. Dos pudieron meter polenta y escaparon, pero uno no corrió la misma suerte: lo atraparon. Se trata de Raúl Ariel Giménez Morales, un tipo de 42 años que, según fuentes oficiales, tenía un cuchillo y no estaba para joda.
El hombrecito se hizo el valiente y se fajó con los policías. En el forcejeo, le dio un puntapié en el brazo derecho a uno de los oficiales, que terminó con la fractura del codo. Los efectivos lo redujeron y le incautaron tanto el arma blanca como un celular Xiaomi Redmi A03 con funda protectora.
Pero la novela siguió en la Comisaría Segunda. Al bajarlo del patrullero, el detenido se mandó un cabezazo contra una ventana en el sector cocina, que terminó hecha añicos. Por supuesto, el tipo terminó lesionado por su propia cabeza dura, lo que causó preocupación en los vecinos de la zona.
Mientras la policía sigue tras la pista de los otros dos que pintaron farol, la causa está en manos de las autoridades que investigan todo el lío y la posible relación del detenido con otros hechos oscuros de la zona. Un sábado para sacarse el sombrero, pero de bronca y preocupación.