Quirno juega todas las fichas en Washington y apunta a sellar el acuerdo con Estados Unidos
El canciller Pablo Quirno se mueve fuerte en Washington para afianzar la alianza estratégica con Estados Unidos y tratar de cerrar un acuerdo comercial que podría anunciarse pronto por Donald Trump.
En su debut en el extranjero como canciller, Pablo Quirno se prepara para un mano a mano con el senador Marco Rubio en el mismísimo Departamento de Estado. Este encuentro busca ratificar la relación entre Argentina y Estados Unidos en medio de un panorama caliente: la crisis venezolana, la pelea contra el narcotráfico y la movida china en nuestra región.
El viaje arrancó temprano, acá en Buenos Aires, para aterrizar de lleno en una agenda intensa. Quirno estuvo en una charla en el Meridian International Center, compartiendo la mesa con el embajador argentino Alec Oxenford. Luego, pisó firme en la oficina de la Representación Comercial de Estados Unidos (USTR), donde se juntó con Jamieson Greer para afilar los últimos detalles del acuerdo comercial entre ambos países.
Lo justo es decir que Quirno no vino solo: lo acompañan Alec Oxenford, el secretario Luis María Kreckler y Pablo Lavigne, quienes le dieron duro en la redacción del marco del convenio bilateral. En esta reunión clave, Greer podría soltar la bomba y anunciar que el mismísimo presidente Donald Trump tiene en mente hacer pública la noticia antes de que Quirno regrese a casa. Esto ubicaría a la Casa Blanca una vez más en sintonía con nuestro país, recordando el encuentro de Trump con Javier Milei y el triunfo del Gobierno frente al kirchnerismo.
"Yo tengo firmado un acuerdo de confidencialidad. No puedo comentar por haber participado en las conversaciones. Está, yo diría, prácticamente terminado. Ahora depende de encontrar el momento adecuado de las partes para ponerle el moño y comunicarlo", advirtió el embajador Oxenford antes del arribo del canciller.
El instrumento firmado establecerá un marco para todos los productos exportados a Estados Unidos, y es probable que la presentación oficial no detalle cada arancel o su volumen anual. Trump ya dio el visto bueno a los puntos principales, aunque se cuida por dos motivos: el cierre temporal de la administración pública americana y la posible reacción negativa del partido demócrata.
Por si fuera poco, la USTR sigue cerrando acuerdos con otras naciones, y el líder del partido republicano no quiere que Argentina sea el ejemplo para países que no son amigos estratégicos de Washington. Por eso, el anuncio se hará cuando no provoque costos políticos ni demandas de países que busquen condiciones similar a las que tendrá la Casa Rosada.
Si se dan estas condiciones, Quirno volverá con un triunfo comercial en la valija, algo que seguramente hará sonar más de una campana en el círculo de Milei.
Las actividades no paran: hoy por la noche, el canciller cenará en el Council of the Americas, el mismo lugar donde estuvo Milei la semana pasada en Nueva York. Con mucha cautela, el funcionario podría adelantar algún detalle del estado del acuerdo.
Al día siguiente, habrá un almuerzo en la U.S Chamber of Commerce, a las 12 hora Washington. Allí, Quirno despegará su discurso para contar el plan de ajuste económico contra la inflación y cómo Luis Caputo piensa manejar el tipo de cambio y rebajar el riesgo país.
Sobre el esperado pacto, el canciller mantendrá la prudencia que lo caracterizó en sus últimas declaraciones: "No nos gusta anticipar cosas hasta que no esté la tinta seca", afirmó. Sin embargo, recordó que la reunión de Trump con Milei fue muy fructífera para ultimar detalles y añadió: "Quedan cuestiones técnicas a terminar, y el anuncio llegará cuando llegue. Pero nosotros somos optimistas que va a ser pronto".
Será un viaje breve, de menos de 48 horas, con regreso previsto para el viernes a Buenos Aires, pero cargado de expectativas para lo que podría ser un antes y un después en las relaciones entre los dos países.