La Corte Suprema firmó la condena a Julio De Vido y no hay vuelta atrás
El exministro quedó preso y vetado para la función pública por el desastre del tren de Once, que en 2012 se llevó la vida de 51 personas.
La Corte Suprema de Justicia de la Nación confirmó la condena de cuatro años de cárcel para Julio De Vido, el exministro de Planificación Federal. Esta medida se impone por su rol de partícipe necesario en el delito de administración fraudulenta contra el Estado, en el marco de la tragedia ferroviaria de Once que en 2012 dejó un saldo trágico de 51 muertos.
Los fallos de los jueces Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti declararon inadmisibles los recursos presentados tanto por la Fiscalía como por la defensa del exfuncionario, amparándose en el artículo 280 del Código Procesal Civil y Comercial. Así, se mantiene firme la cárcel y la inhabilitación perpetua para ocupar cargos públicos.
La investigación, que data de diciembre de 2015, había condenado al maquinista Marcos Córdoba, directivos de Trenes de Buenos Aires (TBA) y exsecretarios de Transporte como Ricardo Jaime y Juan Pablo Schiavi. El motivo: el desastre se originó por el pésimo mantenimiento de los trenes a pesar de los abundantes subsidios estatales y por la imprudencia al manejar.
En 2018, otro tribunal sentenció a De Vido a cinco años y ocho meses por fraude al Estado, bajo la conclusión de que no supervisó debidamente los fondos públicos destinados a TBA, aunque fue absuelto del delito de estrago culposo. El tribunal había puesto el foco en la «cadena de responsabilidades» que comenzaba con el exministro y llegaba hasta los operadores cotidianos del servicio, señalando la ausencia de control ministerial a pesar de las advertencias sobre el mal estado del sistema ferroviario.
Esta condena fue ratificada por Casación y llegó a la Corte Suprema, que inicialmente validó la absolución por estrago y luego en agosto de 2024 confirmó la culpabilidad por defraudación ordenando revisar la pena. La decisión dividió a los magistrados, con mayoría y disidencia claramente marcadas.
Tras ese vaivén judicial, en abril pasado se fijó finalmente la pena en cuatro años, después de que tanto Fiscalía como defensa presentaran apelaciones cuestionando la justicia de la sanción en comparación con otros involucrados como Jaime. Además, intentos de la defensa de alegar prescripción fueron desestimados en esta última resolución, cerrando así un capítulo judicial muy esperado y con fuerte sabor sanjuanino en esta dramática historia.