Boca tomó la Bombonera y metió un palazo en el Superclásico para asegurar la Copa Libertadores 2026
Con un partidazo lleno de garra y goles de Zeballos y Merentiel, el equipo de Úbeda le puso pimienta a la noche y dejó a River sin chances en el torneo continental. La mala racha millonaria no afloja.
En un domingo de esos que se llevan en la sangre, Boca Jr. estampó su autoridad en La Bombonera y le dio una cachetada a su eterno rival, River, con un contundente 2-0 que cerró la clasificación directa para la Copa Libertadores 2026. La magia la pusieron Exequiel Zeballos y Miguel Merentiel, que clavaron los goles en los momentos justos para hacer estallar la cancha.
El primer tiempo fue un mano a mano con pocas treguas, donde ambos equipos se estudiaban de cerca. Aunque Boca mostraba más ganas y ganas de lastimar, no lograba romper el cero. Hasta que después del pitazo del minuto 45, una torpeza defensiva de Paulo Díaz le dejó un regalo a Zeballos, que no perdonó y la mandó a guardar tras un rebote. Así se fueron al descanso con el xeneize arriba y la ilusión a full.
El arranque del segundo tiempo fue otra cosa: Boca salió con todo, ansioso por sentenciar el partido y no darle respiro a River. Apenas dos minutos después del reinicio, Merentiel, con un sprint demoledor de Zeballos detrás suyo, definió sin dramas para el 2-0. El millonario, en tanto, no encontraba cómo entrarle al equipo de Úbeda, y la desesperación crecía.
La falta de puntería le jugó una mala pasada a River cuando Gonzalo Montiel tuvo su chance, pero la pelota le ganó el duelo. Después, el cruce se puso caliente con una polémica amarilla para Miguel Borja tras un choque duro con Ayrton Costa, que hizo poner a todos los xeneizes como trompada sin capsula. Más tarde, cuando parecía que Boca tendría un penal para aumentar la cuenta, el árbitro Nicolás Ramírez, con ayuda del VAR, decidió no cobrar la pena máxima tras una falta dudosa sobre Milton Giménez.
Los minutos finales fueron un ida y vuelta con chances para ambos, aunque la guapeada y el orden de Boca hicieron que el marcador no se moviera más. Con este triunfo de alma y corazón, el conjunto de Úbeda se aseguró el segundo lugar de la tabla anual y, por ende, un pasaporte a la Libertadores 2026. La banda, por su parte, acumula cinco derrotas en seis partidos y se queda sin sueño continental esta vez.
Ahora, Boca se prepara para despedir el torneo en casa frente a Tigre el domingo 16 de noviembre, mientras que River cerrará con Vélez de visitante, buscando retomar un camino que se le hace esquivo. La Bombonera sigue vibrando con este triunfo que quedará guardado en la historia del Superclásico.