Para ver esta nota en internet ingrese a: https://www.delsurdiario.com/a/71587
Economía

El Gobierno se la juega con créditos a tasa cero y un auge importador para revivir la venta de autos

Las proyecciones oficiales apuntan a un salto del 50% en la compra de vehículos respecto del año pasado, con apuestas fuertes a tasas bajas y apertura comercial, aunque la pelea con los precios sigue firme por los impuestos y aranceles.

El Gobierno se la juega con créditos a tasa cero y un auge importador para revivir la venta de autos

Desde el Ministerio de Economía ya tiran que este año podrían patentarse hasta 700.000 autos, un aumento del 50% en comparación con 2024. Se la juegan con créditos más baratos y la llegada copada de vehículos importados para meterle turbo al mercado tras un parate electoral que la había puesto medio en baja.

Felipe Núñez, mano derecha del ministro Luis Caputo, soltó la posta en un streaming semanal del equipo económico: "El objetivo es cerrar con ventas récord, entre 600.000 y 700.000 autos". Para ponerlo en contexto, el pico máximo fue en 2018 con 800.000 unidades vendidas.

Los números de este 2025 son de lujo: hasta octubre, se patentaron 552.484 vehículos, casi un 55% más que en el mismo récord del 2024, según Acara, la asociación de concesionarios. Las proyecciones de la entidad hablan de un piso de 650.000 unidades para este año y ese va a ser el mínimo para el que viene, confiando en que la cosa siga creciendo.

Las razones del boom son varias: el peso que se apreció un poco, la apertura comercial y un leve alivio en los impuestos internos hicieron que el precio de los autos subiera menos que otros precios medios de la economía. Para tener una idea, desde diciembre de 2023, mientras la inflación pegó un salto del 233% y las tarifas un 528%, los autos solo subieron un 204%, dato que alienta a más gente a bancarse el gasto.

Además, el combo se completó con una suba del 124% en la importación de vehículos durante este año, lo que dinamizó la oferta y puso más competencia en el mercado. Pero ojo, que la financiación fue clave: con tasas más bajas y planes con tasa 0% que ya llegaron de cuatro automotrices, la gente volvió a animarse a meter cuero al volante.

"Existe una fuerte demanda de crédito por parte de las familias debido a un consumo postergado", agregó Núñez, marcando que el desafío para el Gobierno es seguir bajando las tasas, ayudar con la economía en marcha y que los bancos empiecen a jugar de nuevo en cancha para que vuelvan los préstamos accesibles.

El festejo oficial se encontró con reclamos como los de Daniel Parisini, "El Gordo Dan" de La Libertad Avanza, quien criticó al Gobierno y tiró con munición pesada: "¿Qué debería pasar para que bajen los precios y se empiecen a pagar a un precio más razonable? Una Ford Ranger Raptor cuesta US$ 60.000 allá y acá sale US$ 100.000".

En defensa del Gobierno, el economista Martín Vauthier adelantó que podrían venir bajas por la eliminación de aranceles a los autos eléctricos e híbridos, algo que podría meter presión también sobre los vehículos nafteros. Pero la realidad es dura: los impuestos y aranceles, en especial los que mandan desde el Mercosur, marcan un piso difícil de mover.

Para dimensionar, un auto fabricado en el país termina con una carga fiscal del 54% sobre el precio final, con un combo de gravámenes que van desde ingresos brutos provinciales hasta tasas varias y recargos bancarios, como señaló la asociación de fabricantes Adefa. Sin dudas, un laberinto para quienes buscan manejar el mercado y para los bolsillos de los compradores.

Te puede interesar

Últimas noticias

Ver más noticias