Quién fue Lior Rudaeff, el argentino con raíces sanjuaninas asesinado por Hamás y repatriado a Israel
El cuerpo de Lior Rudaeff, argentino-israelí de 61 años, fue devuelto a Israel tras ser asesinado en el ataque de Hamás en octubre de 2023. Tenía fuertes vínculos con San Juan.
Este sábado, el nombre de Lior Rudaeff volvió a dar que hablar tanto en Israel como allá en San Juan. Lior, un argentino-israelí de 61 años, fue uno de los rehenes que terminó asesinado por Hamás durante el brutal ataque del 7 de octubre de 2023. Sus restos fueron entregados recientemente por el grupo terrorista junto a la Yihad Islámica, confirmaron las autoridades israelíes.
El Ejército de Israel informó oficialmente: "Tras el proceso de identificación realizado por el Instituto Nacional de Medicina Legal, el ejército israelí notificó a la familia de Lior Rudaeff que ha sido repatriado para ser enterrado".
Era un hombre con raíces sanjuaninas muy marcadas: sobrino de Susana Rudaeff, exdirectora del Hospital Marcial Quiroga y una figura destacada en la salud provincial. Nacido en nuestro suelo nacional, emigró junto a su familia siendo apenas un pibe de siete años. Vivía en el kibutz Nir Yitzhak, justo al ladito de la Franja de Gaza, donde compartía su vida con su esposa y cuatro hijos.
Más allá de su laburo, Lior era chofer voluntario de ambulancia y también formaba parte del equipo de seguridad de su comunidad. Cuando estalló el ataque de Hamás, él y otros vecinos intentaron defender el barrio. Por desgracia, fue asesinado. Los detalles de cómo su cuerpo terminó en manos de los atacantes y llevado a Gaza siguen sin estar del todo claros, aunque desde el inicio el ejército israelí ya lo tenía entre las víctimas fatales.
La devolución de su cuerpo se dio en el marco de un acuerdo de intercambio de restos gestionado por la Cruz Roja, donde Israel entregó los cuerpos de 15 gazatíes. Este convenio, que se dio tras presiones internacionales, incluye la devolución de los restos de 28 rehenes fallecidos, de los cuales ya se liberaron 23: veinte israelíes, un nepalés, un tanzano y un tailandés.
No obstante, el proceso no estuvo exento de polémica, ya que autoridades israelíes denunciaron que algunos cuerpos devolvidos no correspondían a víctimas del ataque del 7 de octubre, lo que levantó nuevos reclamos a nivel diplomático.