Dos policías sanjuaninos le devolvieron la vida a un bebé entre la vida y la muerte en Valle Grande
En una madrugada de suspenso, los efectivos Agustín Amarfil y Pablo Montalvo lograron reanimar a un bebé de un año que no respiraba. El pequeño fue trasladado al Hospital Marcial Quiroga y ahora está fuera de peligro.
La noche del barrio Valle Grande en Rawson se tiñó de emoción y alivio cuando dos policías se convirtieron en salvadores de carne y hueso. Cerca de las dos de la mañana, un llamado de emergencia sacudió a los efectivos Agustín Amarfil y Pablo Montalvo, quienes rápidamente llegaron al lugar para atender un caso que ponía los pelos de punta.
En plena oscuridad, encontraron a una mamá de 24 años corriendo con su guagüito de un año en brazos, desesperada y pidiendo ayuda. Pero la situación era más grave de lo que parecía: el bebé no respiraba y no mostraba signos vitales. Sin perder ni un segundo, los policías arrancaron con maniobras de reanimación justo ahí, en la calle del barrio.
Fueron minutos eternos de tensión donde parecía que el destino jugaba en contra, hasta que, por fortuna, el pequeño comenzó a respirar de nuevo. Las lágrimas de su mamá no se hicieron esperar, mezclando el miedo con la esperanza aliviada. Pero la cosa no terminó ahí, el bebé seguía con dificultades para respirar, por lo que los héroes uniformados no dudaron en llevarlo rápido al Hospital Marcial Quiroga.
En el hospital, el equipo médico estabilizó al chiquito que quedó internado en observación, fuera de peligro. Gracias a la rapidez y temple de Amarfil y Montalvo, una tragedia se pudo evitar en una madrugada fría que nadie va a olvidar en Valle Grande.