¡Se cayó el sueño astronómico! El Gobierno frena el radiotelescopio chino en El Leoncito
El Gobierno de Javier Milei decidió no renovar el convenio para el radiotelescopio chino en El Leoncito, generando malestar en la Universidad Nacional de San Juan. Desde la UNSJ lamentan la medida y defienden el valor científico de este proyecto internacional.
La noticia pegó fuerte en San Juan: el gobierno nacional dio de baja el proyecto del radiotelescopio chino que iba a levantarse en el Observatorio Astronómico Félix Aguilar, en El Leoncito. La medida, confirmada por medios nacionales, dejó con las manos vacías a la UNSJ, que tenía un rol central en el desarrollo.
Este gigante de la observación espacial, bautizado Radiotelescopio Argentino Chino (CART), surgía del convenio entre el OAFA y la Academia de Ciencias de China. Era una antena de avanzada, de mayor alcance que la que los chinos ya manejan en Neuquén, y su fin era puro y simple: mejorar la mirada científica al cosmos desde Argentina.
Pero se truncó la historia: el convenio que autorizaba su construcción expiró en junio y la gestión de Milei decidió no renovarlo, dejando en pausa el ambicioso proyecto. Desde el principio, la nueva administración miró con recelo este proyecto, preocupada por vínculos con el aparato científico-militar chino, una inquietud que ya venían planteando expertos y hasta Estados Unidos, que vieron en estas antenas un posible uso estratégico.
Para darle más candela a la situación, fuentes oficiales dijeron que la Casa Rosada bloqueó en la Aduana la entrada de material desde China destinado a las obras, alegando "irregularidades" y que ninguna autoridad china se hizo cargo de la situación. Así, se frenó todo de golpe.
Este radiotelescopio iba a ser el segundo en el país y parte de una red global de radares para la observación espacial, una continuación del que funciona en Neuquén. Todo había sido acordado antes de esta administración, que ahora pone fin a esas ilusiones.
La reacción no se hizo esperar: el Consejo Superior de la UNSJ expresó su rechazo y defendió el trabajo, calificando el proyecto como "un esfuerzo de más de 30 años de cooperación entre Argentina y China" con fines estrictamente científicos. Más aún, destacaron que la suspensión ¡es un retroceso! para la investigación astronómica y la colaboración internacional.
Con esta decisión, la gestión nacional reacomoda sus fichas en política exterior, jugándosela por una postura más cercana a Estados Unidos, pero a costa de apagar una esperanza científica que llevaba años construyéndose en San Juan.