Stefano Di Carlo, el pibe que agarra el timón en River con firmeza
Con apenas 36 años, Di Carlo se coronó presidente y apuesta fuerte por la continuidad de Gallardo y un Monumental techado para 100.000 personas.
Este sábado, en una elección que despertó pasiones en el Monumental, Stefano Di Carlo se consagró como el nuevo presidente de River Plate, asegurando que el proyecto iniciado por Rodolfo D’Onofrio y Jorge Brito siga viento en popa.
Con un contundente respaldo del 61,77% de los votos entre más de 25.500 socios, este joven de 36 años se metió en la historia del club como el tercer presidente más joven, detrás de figuras icónicas como Leopoldo Bard y Antonio Vespucio Liberti.
Pero el nombre de Di Carlo no suena de casualidad por los pasillos del club: es nieto de Osvaldo "Titi" Di Carlo, que presidió River en 1989, y bisnieto de Ángel Di Carlo, un hombre de la casa durante la gestión de Antonio Liberti. Su vida estuvo siempre entre camisetas y tribunas: cursó la primaria y secundaria en la escuela del River, y el recuerdo de su abuelo, que falleció en la platea San Martín en 2005 durante un partido de Copa Libertadores, grabó a fuego el vínculo sentimental que lo une a la banda roja.
Su camino en la política del club comenzó con Rodolfo D’Onofrio y a los 27 años ya era el vicepresidente más joven en la historia de River. Luego, bajo la gestión de Jorge Brito, se desempeñó como Secretario General, desde donde impulsó la digitalización del padrón con el sistema River ID, que pasó de 70.000 a más de 350.000 socios inscriptos, y mejoró el sistema de abonos para que el Monumental luzca siempre a full.
En esta nueva etapa, Di Carlo estará acompañado por Andrés Ballotta como Vicepresidente primero y Clara D"Onofrio como Vocal primera. Sus prioridades son claras y contundentes: mantener a Marcelo Gallardo en el banco, o como él mismo lo llamó, el "SEO del fútbol", y avanzar a paso firme con el ambicioso proyecto para techar el Estadio Monumental y agrandar su capacidad a 100.000 personas, un sueño gigante para la hinchada millonaria.