Ramiro, el pibe sanjuanino que quiere volver a pedalear y estudiar tras grave choque
El hijo del famoso ciclista Chespirito Pérez estuvo dos meses internado y sin poder entrenar tras ser atropellado. Hoy regresó a la facultad justo cuando condenaron al conductor responsable de su accidente.
Ramiro Mauricio Pérez, de apenas 18 años y hijo del reconocido ciclista Chespirito Pérez, es un pibe que no afloja ni aunque la vida le tire una curva complicada.
Antes de caer en la pasión del ciclismo, pasó por el hockey sobre patines en el Olimpia Patín Club. Pero la sangre pedalera está fuerte en la familia y Ramiro terminó animándose a subirse a la bici para no bajarse más.
Con entrenamiento pulido y mucho aguante, el pibe se ganó un lugar de privilegio en el pelotón elite provincial, representando a San Juan en campeonatos nacionales y dejando la vara bien alta para las promesas del deporte local.
Pero como todo corredor sabe, el ciclismo no es eterno. Por eso Ramiro también apostó fuerte a los libros y arranque con la carrera de profesor en Educación Física en la Universidad Católica de Cuyo. Todo iba marchando bien hasta el fatídico 19 de agosto.
Aquel día un automovilista imprudente lo embistió de lleno, y nuestro ciclista tuvo que ser trasladado de urgencia al Hospital Rawson con fractura de fémur, lo que lo mantuvo más de 40 días en rehabilitación, sin poder pedalear ni pisar la universidad.
Pero como buen sanjuanino, Ramiro no se dejó tumbar. Este viernes volvió a pisar la facultad con muletas en mano para rendir un parcial, mostrando una fuerza que emociona y contagia.
Justo este regreso coincide con la condena a Jaime Sirerol Fernández, el conductor de 46 años que reconoció su culpa en el accidente. Pese a aceptar una condena condicional que le permite seguir libre, el juez le impuso la inhabilitación para manejar por dos años y le marcó sus responsabilidades.
"Mí hijo está con vida y entre nosotros, pasaron unos meses duros. Ahora queda una rehabilitación lenta. Fue una desgracia con mucha suerte", contó emocionado el papá, Chespirito Pérez. Y agregó: "Este señor conductor sin seguro ni papeles del auto es un irresponsable total".
Ramiro ya piensa en el futuro: volver a entrenar y ponerse al día con el estudio, con la fuerza intacta y el corazón bien sanjuanino.