Al fin, una buena para los vigiladores: aumento confirmado para noviembre
La Secretaría de Trabajo homologó un acuerdo salarial que incluye aumentos escalonados hasta diciembre y un bono extra para el personal de seguridad privada. Las cifras y beneficios que vienen hasta fin de año.
La Secretaría de Trabajo de la Nación dio el visto bueno al acuerdo salarial que sellaron la Unión Personal de Seguridad de la República Argentina (UPSRA) y la Cámara Argentina de Empresas de Seguridad e Investigación (CAESI). Este convenio establece los aumentos para el período octubre-diciembre de 2025 y fue firmado por el secretario general de UPSRA, Ángel García.
El ajuste total llega al 5,74%, fraccionado en tres tramos: un 2,83% en octubre, un 0,56% en noviembre y un último 2,26% en diciembre, para alivianar el bolsillo de quienes cuidan día a día la seguridad privada.
Aparte, se acordó un bono no remunerativo de $25.000 que, ojo al piojo, se sumará al salario básico desde enero de 2026. Además, hay un plus vacacional de $18.952 por día, vigente desde octubre y con un tope de 21 días.
¿Cómo quedan los sueldos? Para noviembre de 2025, los salarios brutos serán: Vigilador General $1.459.000, Vigilador Bombero $1.526.800, Administrativo $1.558.800, Vigilador Principal $1.593.600, Verificación de Eventos $1.526.800, Operador de Monitoreo $1.526.800, Guía Técnico $1.558.800, Instalador de Seguridad Electrónica $1.593.600 y Controlador de Admisión y Permanencia General $1.459.000.
También hay adicionales que no se quedan atrás según la zona y función. Por ejemplo, el plus aeroportuario será de $111.860 en noviembre, mientras que los que trabajan en Neuquén percibirán un extra de $63.635. Y no falta el viático no remunerativo de $473.800 mensuales para todos, ni el presentismo que va de $159.600 a $186.800 según la categoría.
Los representantes de UPSRA y CAESI se volverán a juntar el 20 de noviembre de 2025 para evaluar cómo sigue la historia y si hace falta algún retoque salarial antes de fin de año.
En voz del gremio, Ángel García expresó que la idea es "proteger el poder adquisitivo de los trabajadores de la seguridad privada, en un contexto de alta inflación y pérdida de ingresos reales", algo que viene justo para quienes vienen remándola día a día.