Una madre sanjuanina fue estafada y enfrenta el desalojo: tiene un hijo con leucemia y pide ayuda
Antolina Garay, mamá de tres pibes, uno con leucemia, está por ser desalojada de la casita que armó hace una década y no tiene adónde ir. Suplica ayuda al gobernador y a la gente para no quedar en la calle con su familia.
Antolina Garay, vecina de Capital, está pasando un calvario y decidió contar su drama por las redes: enfrenta un desalojo y dice no tener donde refugiarse con sus tres hijos menores, uno de ellos con leucemia. La mujer hizo un llamado desesperado al Gobierno para que le brinden una solución habitacional inmediata.
En un video publicado en su perfil de Facebook, Antolina contó que hace diez años compró un terreno en calle San Francisco del Monte y levantó su hogar «con lo poco que tenía». La compra se hizo con un papel firmado por una mujer llamada Justa Güero, quien falleció poco después.
Sin embargo, el documento fue robado y la propia Antolina denunció el robo en la comisaría tercera. Tiempo más tarde, apareció la verdadera dueña del terreno, Cidanelia Guerrero, quien dejó que la familia quedara un tiempo, pero ahora inició acciones legales para recuperar la propiedad.
«Entiendo que es su terreno, pero hace diez años vivo acá con mis hijos y no tengo otro lugar donde ir», explicó con tristeza Antolina. La justicia ya falló a favor de Cidanelia Guerrero, y la jueza Vilma Balmaceda firmó el lanzamiento, por lo que en pocos días deberá irse de la vivienda.
Antolina contó que está en una situación desesperante: tres hijos menores, uno peleando contra la leucemia y ella con certificado de discapacidad. «No tengo forma de pagar un alquiler», manifestó angustiada.
La mujer acudió a la Defensoría de Pobres y Ausentes, donde la recibió la doctora Melisa Fernández, pero sin luces al final del túnel. También fue a Casa de Gobierno, donde le señalaron que no podían intervenir porque la causa es una estafa privada.
«Solo pido que el Gobierno vea mi caso. No quiero que se fijen en los errores que cometí, sino que me ayuden por mis hijos», expresó entre lágrimas, reafirmando su pedido de ayuda.
Además de la batalla por un techo, Antolina estudia Trabajo Social en la Facultad de Ciencias Sociales con la esperanza de darle un futuro mejor a sus hijos.
Finalmente hizo un llamado urgente a la solidaridad y pidió que su historia se difunda para obtener una respuesta rápida: «No tengo familiares que me puedan ayudar. Me quedan pocos días antes del desalojo. Solo necesito un techo para vivir con mis hijos y seguir adelante».