Big Ari revela su verdad tras la renuncia explosiva
A semanas de su salida del certamen, el exparticipante dio detalles de su presente y qué sueños quiere alcanzar en el ámbito artístico
La tensión estuvo al rojo vivo en Cuestión de Peso (El Trece) hace unas semanas, cuando Ariel Ansaldo, más conocido como Big Ari, decidió dar un portazo y renunciar en pleno vivo. La escena fue de película, con gritos y emociones desbordadas, dejando a todos con la incógnita de qué pasaría con su vida lejos de las cámaras y los nutricionistas.
Después de un tiempo de reflexión, Big Ari reapareció en el programa Puro Show (El Trece) para abrir su corazón. "Estoy bien, me compré una bici", confesó con una sonrisa, compartiendo que su nueva rutina incluye hábitos más saludables. "Aunque la pandemia me hizo perder el rumbo, ahora estoy de vuelta en el camino", agregó con un toque de nostalgia por su juventud.
El tema no tardó en tocar uno de los momentos más tensos de su paso por el programa: la pelea con el nutricionista Sergio Verón y el conductor Mario Massaccesi. "La verdad es muy diferente", sentenció Ariel, recordando la frase que le dijeron tras la discusión: "Pudiste con Alfa, si no podés con...". Y agregó, "¡Cumplí mi condena por haber engordado!", reflejando la carga emocional que sintió durante su participación.
Sobre su presente laboral, Ariel no se guardó nada: "Ahora estoy buscando laburo", dijo con firmeza. Lejos de desalentarse, mantiene la fe: "Amo la tele. En noviembre tengo propuestas para hacer cortos privados, pero mi sueño es llegar a la ficción". Con una mirada decidida, se anima a soñar en grande, incluso en el cine.
Su salida de Cuestión de Peso fue un torbellino emocional. Tras perder 17 kilos, no pudo ocultar su malestar al dejar el reality, expresando: "¡No puede ser que te obliguen y uno la pase mal!". Las tensiones acumuladas lo llevaron a un punto límite, donde pidió la intervención de Estefanía Pasquini, esposa de Alberto Cormillot, para poner fin a su sufrimiento. Al borde de las lágrimas, se despidió del programa con un grito de liberación: "Basta de estas cosas. ¡No quiero más!".
Hoy, lejos de ese mundo mediático y con una bicicleta como compañera, Big Ari sigue su camino con nuevas metas. Aunque la televisión parezca un capítulo cerrado, sus ganas de reinventarse siguen intactas. Entre castings y sueños, busca un lugar donde lo que realmente importe sea su pasión por contar historias y crecer como artista.