Lo hacen zafar de cárcel al exalcalde de Marbella que estuvo prófugo en San Juan
Carlos Fernández, el exfuncionario que estuvo escondido por casi dos décadas, volvió a España después de ser detenido en San Juan. Su historia de amor y vida en Argentina lo convierte en un personaje intrigante del escándalo de corrupción que sacudió Marbella.
Después de más de quince años jugando al escondite con la Justicia española, Carlos Fernández, el exalcalde de Marbella y uno de los rostros más conocidos del caso Malaya, ha vuelto a ser noticia. Este miércoles, la Audiencia Nacional le dio la libertad provisional tras su regreso a España, donde fue detenido en el aeropuerto de Barajas después de aterrizar desde Argentina. Durante su prolongada fuga, el hombre no solo se adaptó a la vida en San Juan, sino que también se enamoró de la periodista Carla Coparí.
El exedil se había entregado voluntariamente tras un viaje a España para visitar a su padre enfermo, alegando que muchos de los cargos en su contra ya habían prescrito. Su juicio, que promete ser un culebrón, está fijado para el próximo 5 de noviembre.
De Marbella a San Juan: una escapatoria digna de película
La fuga de Fernández comenzó en julio de 2006, justo cuando la Operación Malaya estaba en su apogeo, desenterrando una de las mayores tramas de corrupción urbanística en España, donde Juan Antonio Roca era el presunto capo. El exconcejal de Turismo desapareció justo cuando la Justicia lo requería por varios delitos, y su entorno hizo creer que estaba haciendo el Camino de Santiago. Sin embargo, la realidad fue otra: cruzó a Portugal, voló a Brasil y finalmente aterrizó en Argentina el 2 de julio de 2006.
Su paradero fue un misterio durante más de once años, hasta que en 2017 decidió entregarse a las autoridades argentinas en San Juan, donde había estado viviendo y formando una nueva vida.
Una vida nueva en San Juan y la extradición fallida
En la provincia, Fernández buscó reconstruir su existencia. Se emparejó con la periodista Carla Coparí y se metió de lleno en el mundo de la comunicación, colaborando en varios medios locales. En septiembre de 2017, se presentó ante la Justicia Federal de San Juan para regularizar su situación, argumentando que quería "acelerar el proceso" y demostrar que los delitos por los que lo buscaban en España habían caducado.
Fue detenido y pasó tres meses en prisión preventiva hasta que salió bajo fianza de 300.000 pesos en diciembre de ese año. Sin embargo, como condiciones de su libertad, debía firmar cada quincena en el juzgado y no podía salir del país sin permiso oficial.
España pidió su extradición, pero en 2022, la Corte Suprema argentina la rechazó, determinando que ya no había un caso en su contra. Así, se cerró un capítulo de su exilio en tierras sanjuaninas.
El regreso a España y la libertad provisional
Finalmente, después de tantos años, Carlos Fernández regresó a España este mes, viajando en un vuelo desde Argentina. Al pisar el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, los sistemas de control migratorio lo marcaron y fue detenido al instante. Después de comparecer ante la Sección Tercera de la Audiencia Nacional, los jueces decidieron otorgarle la libertad provisional mientras se avanza con el proceso judicial.
Casi dos décadas después de su fuga, el nombre de Carlos Fernández vuelve a sonar en España, pero en San Juan, donde dejó su huella tanto en lo personal como en lo profesional, su historia sigue siendo recordada como una de las más insólitas entre los casos que alguna vez hicieron ruido en la provincia.