Cadena perpetua para "Pechuguita", el motochorro que asesinó a Hilda Tello en un colectivo de San Justo
Un joven de 18 años fue condenado a la pena máxima por el crimen de Hilda Tello, la mujer que perdió la vida por un disparo mientras viajaba en un colectivo de la línea 174.
Todo pasó la mañana del 15 de enero de 2025. El delincuente, que en ese momento tenía 18 años, andaba de acompañante en una moto con Dylan Uriel Vivas, quien sigue prófugo y tiene pedido de captura internacional. Intentaron robarle a un pibe que lavaba el auto en la vereda, en la calle Coronel Lynch. Lo apuntaron con una 9 milímetros, pero no pudieron sacarle nada porque justo apareció el colectivo donde viajaba Hilda.
El chofer del interno 623, al ver la situación y escuchar el pedido de auxilio del muchacho, bajó la velocidad de la moto. Esa maniobra hizo que los ladrones se pusieran como locos: "Pechuguita" disparó tres veces contra el colectivo. Uno de esos tiros, lamentablemente, hirió a Hilda Tello.
El conductor, un groso, llevó a Hilda de inmediato a la Clínica San Francisco, que estaba a pocas cuadras. Pero ya era tarde. La autopsia confirmó que la bala le atravesó el corazón y el pulmón, dejándola sin chances. Después del quilombo, los chorros se escaparon para el lado de La Tablada y se escondieron en los famosos "Monoblocks de Tablada" de Ciudad Evita.
La investigación fue clave para identificarlos. El pibe que disparó era de la zona y ya tenía antecedentes por amenazas. Los agentes del Grupo Táctico Operativo (GTO) de Rafael Castillo y San Justo lo encontraron refugiado en el barrio Salamanca de González Catán. Montaron un operativo encubierto y lo agarraron sin resistencia cuando salía de una casa.
Durante el juicio, "Pechuguita" contó su versión: que un "amigo" (Dylan Vivas) lo pasó a buscar, le dio un arma y él le hizo caso. "Pido perdón. Mis intenciones no eran esas, no quise matar a nadie, no soy capaz de matar a nadie. Estoy arrepentido de lo que hice. Yo quise tirar al aire", dijo ante el tribunal. Esa confesión fue determinante.
La Justicia lo encontró culpable de intento de robo agravado y de homicidio agravado por el uso de arma de fuego, tal como había pedido el fiscal. Desde febrero de este año está detenido, y según el fallo del Tribunal Oral Criminal N.º 2 de La Matanza, recién podrá pedir algún beneficio o morigeración de su condena a partir del 12 de febrero de 2060. Mansos años le esperan por la que se mandó.