Se armó el festejo en el mercado, pero los bancos de afuera ya avisan: ¡a llenar las arcas del Central!
Tras la euforia electoral, los inversores celebraron a lo grande, pero los pesos pesados de las finanzas internacionales ya marcan la cancha: la prioridad es acumular reservas y cumplir con el FMI.
Pero ojo, no todo es fiesta. Los bancos más grandes del mundo, como el suizo UBS, ya bajaron línea: está bien el festejo, pero la prioridad número uno es que el Banco Central empiece a juntar dólares. Argentina tiene una deuda de 48 mil millones de dólares que vence en los próximos años y la pregunta del millón es ¿de dónde salen esas reservas? Dicen que el peso no está tan mal por las exportaciones, pero también se ve que los argentinos gastan mucho afuera cuando viajan.
Con toda esta movida, los dólares financieros se dieron un palo importante. El MEP perdió 129 pesos y el Contado con Liquidación se derrumbó 108 pesos, mientras que hasta el "blue" perdió 60 pesos en un solo día. En el mercado mayorista, el dólar también retrocedió 57 pesos, y se cree que el Banco Central aprovechó para comprar algunos billetes sin hacer mucho ruido.
Para la consultora 1816, el Gobierno debería salir a comprar dólares para ponerle un freno a la baja del tipo de cambio. Mientras tanto, la cosa sigue ajustada: las tasas a un día llegaron a operar por encima del 80% anual, mostrando que la liquidez no sobra. Y se vienen vencimientos de deuda en pesos por 12 billones, un verdadero quilombo para el Tesoro.
A pesar de los desafíos, hay una luz al final del túnel. Desde J.P. Morgan, por ejemplo, ven que el apoyo de Estados Unidos va a ser clave y que eso le da más aire al gobierno. La prima de riesgo político, que siempre nos complicó, bajó un montón, y eso podría ayudar a que la economía repunte y la inflación siga bajando.
Los bonos en pesos también tuvieron su día de gloria, con subas importantes, sobre todo los de más largo plazo. Y en la Bolsa, además de las acciones líderes, empresas como Banco Supervielle, Metrogas y Transportadora Gas del Sur fueron las que más festejaron, con subas zarpadas. Los fondos de afuera ya están mirando y comprando bonos, así que se espera que el rally siga hoy.
En resumen, la euforia post-electoral fue un empujón importante para los mercados. Pero la pelota quedó picando para el gobierno: la tarea más urgente es llenar las arcas de dólares y mostrar que podemos cumplir con los compromisos. El camino recién empieza.