Los ataron, no tenían un peso y les robaron hasta las zapatillas en La Plata
Una pareja en Tolosa vivió una pesadilla cuando cuatro encapuchados entraron a su casa de madrugada, los maniataron y, al no encontrar plata, se llevaron todo lo que pudieron, ¡hasta las zapatillas!
Otra vez la inseguridad golpea fuerte en La Plata. Esta vez, un matrimonio de Tolosa la pasó realmente mal cuando cuatro pibes armados les cayeron de sorpresa en su propia casa. Fue durante la madrugada del domingo, en la calle 531 entre 18 y 19, y la historia es para no creer.El dueño de casa, un hombre de 45 años, había salido un toque al patio a fumar un cigarrillo. Cuando volvió, después de pasar por el baño, se encontró de golpe con los cuatro intrusos, todos de negro y encapuchados. Parece que saltaron un muro de atrás y así se metieron al rancho.Al toque lo inmovilizaron con precintos y lo llevaron a la pieza principal, donde su pareja dormía con el perro. A ella también la redujeron. Los ladrones, que se notaba que iban por la plata, les exigían efectivo y las claves de los celulares. Pero la cosa es que la pareja, con la soga al cuello, les explicó que no tenían un mango, ni en la billetera ni en el banco.Ahí la cosa se puso más tensa, con los delincuentes, que según la víctima tenían entre 16 y 25 años, cada vez más violentos. Uno, al que le decían "Luquitas", parecía el jefe. Como no encontraron la guita, se llevaron lo que pudieron: tres celulares, dos máquinas de cortar el pelo, un proyector, dos camperas, dos relojes y, para colmo, ¡un par de zapatillas! Y de yapa, la moto que estaba en la entrada.Se fueron sin hacer ruido, como si nada, y a esa hora no había un alma en la calle. El dueño de casa, con las manos marcadas por los precintos, se las ingenió para soltarse y corrió a pedir ayuda a lo de su hermana, porque claro, no le habían dejado ni un teléfono para llamar. A los pocos minutos, la policía ya estaba ahí para tomar la denuncia.Ahora, la causa está caratulada como robo agravado y la Bonaerense está investigando. Se cree que eligieron la casa al voleo y están revisando las cámaras de seguridad de la zona para ver si encuentran alguna pista de estos pibes. Y lamentablemente, esta no es la primera vez que pasa algo así en La Plata; a mediados de septiembre, otra familia sufrió un calvario similar.