A 13 años sin Paula Perassi: suben a $40 millones la recompensa para encontrar su cuerpo
El gobierno de Santa Fe aumentó la recompensa por datos del cuerpo de Paula Perassi, desaparecida en 2011. Una trama compleja de amor prohibido, embarazo y un juicio que dejó condenas, pero sin el principal misterio resuelto.
El 18 de septiembre de 2011, a las 34 años, Paula salió de su casa después de una llamada. Le dijo a Rodolfo Daniel Ortiz de Elguea, el padre de sus dos hijos, que iba a buscar la tarea del nene a lo de una vecina. Vestía jeans, una campera, un chaleco negro y zapatillas blancas, y llevaba unos aros de oro que le había regalado su mamá. Cerró la puerta y nunca más se supo de ella.
Al principio, la investigación se centró en su pareja, que reconoció que la relación no andaba bien. Pero el análisis de Facebook destapó un secreto: Paula tenía una relación extramatrimonial con Gabriel Strumia, un empresario de San Lorenzo amigo de la familia. Además, se descubrió que Paula estaba embarazada de pocas semanas y había buscado en Google sobre clínicas para abortar.
Lo que se supo después, gracias a mensajes con José Luis Freijomil, un allegado a Strumia, es que Paula quería seguir con el embarazo. Freijomil, aunque nunca la conoció en persona, era su confidente. Un día antes de desaparecer, Paula le escribió: "Amigo llegó el día, si no me ves más por Face es porque pasó lo peor, quiero que sepas que te quiero mucho. Nos vamos a Rosario a hablar con el médico, no sabés el miedo que tengo, amiguis", y agregó: "Rezá para que no me pase nada". También le dijo: "No voy a poner en riesgo mi vida para dejar felices a otros", dejando claro que no quería abortar.
La acusación en el juicio fue contundente: Strumia y su gente armaron un plan para secuestrarla y obligarla a abortar. Creen que algo salió mal y después ocultaron su cuerpo. Las pruebas, como cruces de llamadas y mensajes, fueron clave.
Por este tremendo caso, Gabriel Strumia fue condenado a 17 años de cárcel por privación ilegítima de la libertad agravada por el embarazo de Paula. Su esposa, Roxana Michl, recibió 6 años como cómplice, aunque hoy ya está en libertad. Pero la cosa no terminó ahí, porque otros implicados, como el chofer de Strumia, la supuesta persona que hizo el aborto clandestino y varios policías acusados de encubrir todo, fueron absueltos. Un verdadero quilombo judicial que no termina de cerrar.
El cuerpo de Paula sigue sin aparecer. Por eso, si tenés alguna información que pueda ayudar, podés mandarla al mail recompensas@mpa.santafe.gov.ar o ir a cualquier Fiscalía Regional del Ministerio Público de la Acusación en Santa Fe, Rosario, Venado Tuerto, Reconquista o Rafaela.
La familia Perassi sigue luchando, y la sociedad santafesina no olvida. Trece años después, la pregunta sigue en el aire: ¿dónde está Paula? Esperemos que esta nueva recompensa ayude a terminar con tanto dolor y a encontrar la verdad.