La postal del empleo en Argentina: el interior se reactiva, pero el Conurbano sigue en la lona
El informe del Ministerio de Trabajo revela que el empleo formal cae por séptimo mes consecutivo, pero la situación es muy distinta si miramos el Gran Buenos Aires y el resto del país.
Pero ojo, que esta tendencia negativa no golpea igual en todos lados. Mientras en el Gran Buenos Aires (GBA) la cosa se puso más difícil con una caída del 0,4% mensual, en el interior del país la retracción fue apenas del 0,1%. Si miramos el último año, el contraste es aún mayor: el Conurbano bonaerense perdió un 0,6% de puestos de trabajo, mientras que las ciudades del interior lograron mantener su nivel de empleo, como si nada.
Algunas provincias se destacaron para bien: Gran Córdoba sumó un 0,8% de empleo interanual, Gran Rosario un 0,6% y Gran Paraná se llevó el premio gordo con un 2,7% de crecimiento. También hubo leves mejoras en Gran Mendoza (0,2%) y Gran Jujuy (0,7%). Sin embargo, no todo fue color de rosa: Gran Santa Fe, Gran La Plata, Gran Bahía Blanca y Gran Mar del Plata vieron caer sus números. Pese a esto, el promedio del interior se mantuvo a flote, compensando la caída más fuerte del GBA.
¿Por qué esta diferencia? Los especialistas explican que el Conurbano, muy dependiente del consumo interno y de sectores como el comercio, los servicios, la industria y la construcción, sufrió más el ajuste del bolsillo de la gente. En cambio, el interior, con una economía más variada y ligada a la agroindustria, la energía y la tecnología, pudo aguantar mejor la piña.
Agustín Salvia, del Observatorio de la Deuda Social de la UCA, nos cuenta que la caída del consumo en el GBA afecta directamente a las PYMES, que son clave en esa región. Y advierte que sin una mejora importante en el poder de compra de los salarios, el empleo no va a repuntar. Osvaldo Giordano, del Ieral, coincide y suma que las reformas tributarias y laborales son imprescindibles para que el empleo de calidad crezca.
Las expectativas empresarias para los próximos meses son levemente positivas, con un 3,4% de firmas que esperan sumar personal frente a un 2,1% que piensa reducirlo. Este saldo neto de 1,4 puntos sugiere un optimismo moderado, especialmente en el interior. Pero para que el empleo formal crezca de verdad, los expertos señalan que el Gobierno deberá coordinar bien su política económica y avanzar con reformas importantes después de las elecciones. Si no, seguiremos con este estancamiento y la informalidad seguirá ganando terreno.