Paliza electoral: el peronismo quedó en shock y entra en crisis su plan para el 2027
La dura derrota en Buenos Aires y en gran parte del país desató una interna feroz, con pases de factura y la necesidad de rearmar liderazgos. El futuro, incierto.
Fue un mazazo que nadie veía venir. El peronismo, bajo el nombre de Fuerza Patria, sufrió un retroceso inesperado y contundente, perdiendo todo el terreno que había ganado en las elecciones de septiembre en la provincia de Buenos Aires. Aquella vez, Axel Kicillof había quedado en la cima del peronismo bonaerense, pero ahora la realidad es otra.En el distrito electoral más importante del país, el PJ pasó de ganar por 13 puntos a perder por dos. Una derrota que parecía imposible de concretar, sobre todo después de los tropiezos de La Libertad Avanza. Este resultado no solo desató una interna feroz entre el kicillofismo y el cristinismo, con reproches cruzados sobre el desdoblamiento de la elección y el armado de las listas, sino que también amenaza con romper el frágil esquema político provincial.La caída no fue solo bonaerense; el peronismo perdió en la mayoría del país. De ocho provincias que elegían senadores, solo lograron imponerse en dos: Santiago del Estero, con su aliado Gerardo Zamora, y Río Negro, con Martín Soria. El mapa electoral se pintó, en su gran mayoría, de violeta, contrariando todas las proyecciones que esperaban ganar al menos siete distritos.Aunque hubo algunas sorpresas positivas en San Juan y Santa Cruz, donde el peronismo no esperaba ganar, y los gobernadores de Tucumán, Catamarca, La Rioja, La Pampa y Formosa revalidaron sus mandatos, la derrota nacional por más de diez puntos opacó estos logros. Quedaron desdibujados frente a la realidad del resto del país.Ahora, la pregunta que resuena en los pasillos es cómo refundar un proyecto nacional. ¿Hasta dónde influyó el voto antiperonista o, como señalan algunos, el voto "antik" que marca el fin de una etapa con fuerte protagonismo de Cristina Kirchner? "Armó una lista para perder. Sin presencias territoriales y con malos candidatos", se quejó un referente del kicillofismo, dejando claro que los pases de factura recién empiezan.El peronismo entra en una etapa de mucha turbulencia, con más incógnitas que certezas. Si bien lo lógico sería intentar unir las partes rotas, las primeras reacciones indican que las grietas podrían profundizarse aún más. "Adentro todo está roto", sentenció un funcionario provincial, confirmando la magnitud del desastre.A pesar de algunas bancas obtenidas en el Senado por la minoría, como Coqui Capitanich en Chaco o Mariano Recalde en CABA, estos ingresos apenas maquillaron la victoria libertaria a nivel nacional. El peronismo quedó hecho pelota, perdiendo tanto en el porcentaje general como en la mayoría de las provincias.Los resultados pusieron en jaque el proyecto nacional del PJ. Ahora, nadie sabe cómo seguirá la vida interna. Desde el Movimiento Derecho al Futuro insisten en que Kicillof es el único liderazgo nacional con proyección presidencial. Toca barajar y dar de nuevo, en un momento donde la derrota generó un cimbronazo que promete cambiarlo todo.