¡Se creían vivos! Más de 10 prófugos cayeron al ir a votar: abusos, estafas y violencia de género
Un clásico de cada elección: la Justicia aprovechó el día de votación para atrapar a más de una decena de delincuentes que estaban prófugos por graves delitos.
Cada vez que hay elecciones, la historia se repite y la Justicia se frota las manos. Es un clásico para los investigadores: saben que los prófugos, tarde o temprano, van a aparecer para cumplir con su deber cívico. Y ahí, en la puerta de la escuela, es donde les bajan la persiana. Esta vez, en las últimas legislativas, más de una docena de hombres que estaban escapando de la ley cayeron redonditos en la trampa.La lista de delitos por los que los buscaban da escalofríos: desde abusos sexuales y violencia de género hasta estafas y producción de material con menores. La Policía de la Ciudad, la Bonaerense y la Federal, junto con la de Misiones, se pusieron las pilas y montaron operativos discretos, esperando el momento justo. Los atraparon al salir del cuarto oscuro, como si nada, creyendo que nadie los iba a pescar.En Moreno, por ejemplo, un hombre de 48 años que hacía el "cuento del tío" fue interceptado apenas dejó la escuela. Y en Tristán Suárez, uno de 60, buscado por producir material con menores de edad, también quedó de cara. Por el lado de la Bonaerense, en La Matanza, dos prófugos por abuso sexual grave cayeron en Virrey del Pino y La Tablada, sin oponer resistencia.La Plata también fue escenario de varias detenciones: un imputado por violencia de género, un abuelo de 81 años con causas por abuso sexual reiterado y otro por incendio. En San Nicolás, cayó un prófugo por abuso sexual de 2024. Y en Florencio Varela, atraparon a "El Jugador", que estaba siendo buscado desde 2022 por la DDI de Quilmes.La Policía Federal no se quedó atrás y en Entre Ríos detuvo a un hombre de 66 años por abuso sexual agravado, mientras que en Misiones, la policía provincial le puso fin a la fuga de un joven de 23 por grooming. Todos, uno por uno, fueron cayendo al intentar emitir su voto, demostrando que la Justicia, aunque lenta, siempre llega. No hay escondite que valga cuando hay que ir a votar.