Elecciones 2025: El quórum y la clave para que el Congreso funcione
¿Cuántos legisladores hacen falta para que el Congreso se ponga en marcha? En este artículo te contamos todo sobre el quórum que se necesita en Diputados y en el Senado para que las leyes tengan vida y no queden en el olvido.
En cada elección legislativa, la mirada de todos se posa no solo en qué partido gana o pierde, sino también en la matemática del Congreso que determina quién tiene el verdadero poder para legislar. En Argentina, el quórum, que es la cantidad mínima de legisladores presentes para abrir una sesión, está regido por la Constitución Nacional y los reglamentos de cada cámara.
En la Cámara de Diputados, que cuenta con 257 miembros, para que se dé el quórum se necesita la mitad más uno, es decir, 129 diputados. Sin ese número en el recinto, no hay forma de que arranque la sesión ni de tomar decisiones válidas. Por otro lado, en el Senado, que tiene 72 integrantes, se requieren 37 senadores para alcanzar el quórum. Estas cifras son el objetivo que cada bloque político persigue, ya sea a través de una mayoría propia o formando alianzas estratégicas.
Además de las sesiones ordinarias, la Constitución Nacional (artículo 63) y los reglamentos internos permiten convocar sesiones especiales, que requieren el apoyo de al menos un tercio de los miembros de cada cámara. Hablando en números, eso significa 86 diputados o 24 senadores. Pero ojo, este número solo permite solicitar la convocatoria a una sesión especial, no garantiza que se pueda deliberar y votar; para eso se necesita el quórum reglamentario (129 o 37).
Este mecanismo del "tercio" se utiliza en momentos políticos tensos, cuando un bloque busca forzar la discusión de temas que no están en la agenda del oficialismo o de la mayoría. En esos casos, la presidencia de la cámara tiene que fijar la fecha de la sesión solicitada. Sin embargo, el éxito del intento dependerá de que los legisladores consigan el número necesario en el recinto.
Así que, en definitiva, la composición del Congreso que salga de las elecciones legislativas de 2025 no solo va a definir el camino político de los próximos dos años, sino también la capacidad de armar quórum, sesionar y sancionar leyes. Un equilibrio delicado que es fundamental para la gobernabilidad en nuestra querida Argentina.