Más de 12 millones de argentinos no fueron a votar: la participación electoral se desplomó a un mínimo histórico
Un tercio del padrón se quedó en casa: más de 12 millones de argentinos no votaron en una elección con participación históricamente baja.
Esta caída en la concurrencia a las urnas no sorprendió del todo. De hecho, se suma a una tendencia que ya veníamos viendo en las diez provincias que desdoblaron sus comicios este año. En seis de esos distritos, la participación ni siquiera llegó al 60%, un claro indicio de lo que podía pasar a nivel nacional.
¿Por qué tanta gente se quedó en casa? Los especialistas apuntan a un fuerte malestar social y un hartazgo generalizado por la situación económica. También mencionan la desconfianza en la clase política, la falta de propuestas claras y la sensación de que el voto no genera cambios reales, sumado al cansancio por las campañas negativas y la desinformación.
Si miramos para atrás, desde que se implementaron las PASO en 2011, el promedio de participación era del 77%. Incluso en las legislativas de 2021, con la pandemia de por medio, la cifra fue del 72%. En la década del "80, después de la dictadura, la afluencia superaba el 85%, mostrando un contraste importante con los números de hoy.
Las elecciones provinciales fueron una señal de alarma. Por ejemplo, en la provincia de Buenos Aires, que tiene un peso electoral enorme, casi 5,5 millones de bonaerenses no votaron en los comicios de septiembre, con una participación que apenas superó el 60%. En la Ciudad de Buenos Aires, la situación fue similar, con casi la mitad del padrón ausente en mayo.
Este escenario de baja participación plantea serios interrogantes sobre el vínculo entre la ciudadanía y la política. Los números de hoy no solo reflejan un desinterés, sino también un profundo desencanto que la clase dirigente deberá tener en cuenta para recuperar la confianza de millones de argentinos.