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Consumo Pre-Elecciones

¿Cómo llegamos a las urnas? El consumo familiar, con freno de mano y expectativas a la espera de los resultados

A días de las elecciones, el bolsillo de los argentinos siente el impacto de la incertidumbre económica y la suba del dólar. El gasto se achica y los analistas miran con lupa lo que viene.

¿Cómo llegamos a las urnas? El consumo familiar, con freno de mano y expectativas a la espera de los resultadosCrédito: Infobae

A pocos días de las elecciones, el consumo de los hogares argentinos muestra una realidad con altibajos. Si bien algunos sectores tuvieron un empuje a principios de año, la mayoría de los rubros vienen con el freno de mano puesto. La incertidumbre política, la inestabilidad del dólar y los vaivenes en los precios son factores clave que definen cómo se gasta la plata en la calle.Durante la primera mitad del año, lo que más se movió fueron los bienes durables e importados, como electrodomésticos y electrónicos, ayudados por un tipo de cambio "barato" y facilidades para financiar. Pero este empuje se dio más que nada en los sectores de mayor poder adquisitivo, mientras que el consumo masivo en supermercados ya venía estancado. A partir de julio, la cosa se puso más complicada para todos, con la suba de tasas de interés que encareció los créditos y la gente saliendo a comprar dólares.Lorenzo Sigaut Gravina, de la consultora Equilibra, explicó que al principio la recuperación se notó en lo durable e importado. "El desempeño el consumo mostraba claros y oscuros, mucha heterogeneidad. Había una recuperación claramente, pero sobre todo en lo que era durable, importada", sostuvo. Sin embargo, el mismo analista remarcó que en el tercer trimestre, hasta esos rubros estrella empezaron a sentir el golpe, ya que la gente prefiere guardar los pesos en dólares antes que gastar.Ricardo Delgado, de Analytica, puso el foco en la suba de tasas: "Esto se explica básicamente por la suba brutal de tasas de interés desde julio". Esto llevó a que el consumo en supermercados acumule cinco meses de caída, y que la venta de autos también se estanque. Las líneas de crédito, que fueron un motor al principio, ahora están de capa caída.En el consumo masivo, Leo Alaniz de Scentia indicó un crecimiento interanual del 1,8% en septiembre, pero aclaró que esto se debe a que el año pasado fue muy malo, no a un gran dinamismo actual. El comercio electrónico, por su parte, sigue mostrando resistencia y crecimiento, aunque también notó una desaceleración en los últimos meses. Gustavo Sambucetti, de la CACE, afirmó que "El ecommerce tuvo un buen año, o por lo menos lo tuvo hasta el primer semestre", con un aumento importante en órdenes y facturación.El caso de la línea blanca es un buen ejemplo: heladeras, cocinas y lavarropas tuvieron crecimientos importantes en septiembre, según Eduardo Echevarría de NielsenIQ, por precios más bajos y demanda postergada. Pero también advirtió que en octubre la cosa frenó. "Cuando la gente detiene los pesos para comprar dólares, deja de consumir. Antes financiaba a cuotas, ahora la suba de tasas hace que la gente sea más proactiva en comprar dólares y no otra cosa", explicó sobre el cambio de conducta.La sensación general entre los especialistas es que, en las semanas previas a las elecciones, muchos decidieron postergar compras grandes a la espera de definiciones económicas. Para lo que viene, Sigaut Gravina es claro: si se despeja la incertidumbre, el consumo podría repuntar. Pero si no hay una reacción favorable, un dólar más alto y tasas elevadas podrían complicar aún más el panorama en el corto plazo.Por ahora, empresas y comercios esperan los resultados electorales y los anuncios oficiales para redefinir sus estrategias. El poder de compra, la evolución de los precios y las señales sobre el dólar serán las variables clave para el cierre del año.

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