¡Hay novedades en el caso Lourdes de Bandana! El abogado de la familia confirma que está bien y acompañada, mientras el novio sigue en cana
La cantante de Bandana se recupera y está contenida por sus amigas, después del mal momento que vivió. Su pareja, el principal acusado, sigue detenido.
¡Buenas noticias en medio de tanto revuelo! Lourdes Fernández, nuestra querida ex Bandana, está "bien y acompañada" después del tremendo susto que nos dio. Así lo confirmó Yamil Castro Bianchi, el abogado que representa a la familia.
El letrado, que por ahora asesora a Mabel López, la mamá de Lourdes, contó que la artista está contenida por su círculo más cercano desde que le dieron el alta del Hospital Fernández. Y, ojo, que el lunes se viene un encuentro clave: el abogado planea reunirse personalmente con ella.
Mientras tanto, el que sigue complicado es Leandro Esteban García Gómez, su pareja, que permanece detenido. El viernes le tocó declarar y, si bien hizo su descargo, no quiso responder preguntas. ¿Qué dijo? Que Lourdes fue a su casa por su cuenta, que él no le hizo nada y que ella ¡no quería ver a la madre!
Por ahora, García Gómez sigue tras las rejas, a la espera de lo que decida la Justicia. El caso está en manos del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N°13, con el juez Diego Javier Slupski, y la Fiscalía N°43, a cargo de Silvana Russi. ¡Un quilombo!
Recordemos que todo explotó el jueves a la noche, cuando la Policía de la Ciudad encontró a Lourdes en el departamento del muchacho, allá por Palermo. Antes, la mamá había denunciado su desaparición, alertando sobre posible hostigamiento y violencia.
La policía ya había ido una vez, pero no los dejaron pasar a todos los ambientes. Horas después, con orden judicial en mano, tuvieron que entrar por la fuerza y ahí sí la encontraron. Después de un rato en el Hospital Fernández, Lourdes se fue con una amiga.
Así que, por ahora, Lourdes se recupera y el otro está guardado. Esperemos que la Justicia se ponga las pilas y aclare todo este embrollo de una vez por todas. ¡Nadie se merece un susto así!