¡Viejos son los trapos! La película de Hendler y Marini que desafía a los prejuicios sobre la tercera edad
Daniel Hendler y la legendaria Marilú Marini se lucen en "27 Noches", una comedia agridulce que pone en jaque la idea de que la vejez es sinónimo de quietud o falta de deseo. Una historia que nos hace pensar qué hacemos con nuestros grandes.
La historia arranca con la señora Hoffman (Marini), una artista y mecenas con una buena fortuna, a quien sus hijas internan en un psiquiátrico. Ellas tienen miedo de que pierda la cabeza y, de paso, de que su herencia se les escape. Ahí es donde entra un perito medio complicado (Hendler), que tiene que decidir si la señora está en sus cabales o no. Un verdadero quilombo familiar por la guita y la libertad de una mujer grande.
Pero el corazón de la película va más allá del drama familiar. Pone el foco en cómo la sociedad ve a nuestros adultos mayores y lo que ellos quieren para su vida. Marilú Marini, que tiene 85 años y es una leyenda, lo dejó bien claro: "La vejez es vida y, por lo tanto, movimiento, fluidez". Un mensaje potente para los que creen que cumplir años es sinónimo de quedarse quieto.
Hendler contó que la película es una "comedia agridulce" porque, si bien el tema es serio, el humor es clave. "No podíamos solemnizar la vejez", explicó. Y es que el humor nos ayuda a ver las cosas de otra manera, a desdramatizar y a que los personajes muestren sus contradicciones, tal cual somos todos.
Marini, que vivió la contracultura del Di Tella, siente una "hermandad" con su personaje por esa libertad de vivir sin importarle lo que la sociedad espera. Para ella, "frente al poder, la alegría es siempre muy subversiva". Y tiene razón: los argentinos, con tantos vaivenes, siempre encontramos un chiste para seguir adelante.
Dirigir y actuar a la vez no fue fácil para Hendler. Contó que los días que solo dirigía a Marilú fueron un "goce total". Pero cuando le tocaba vestirse de perito y ponerse ese "pelito", sentía que "perdía autoridad". Cosas que pasan detrás de cámaras.
"27 Noches" nos invita a reflexionar sobre cómo tratamos a nuestros grandes y a no subestimar sus ganas de vivir. Porque, como dice Marilú, la vida es movimiento hasta el último día.