¡Se armó el desastre! La tormenta dejó techos volados y árboles caídos en Buenos Aires
Después de un calor insoportable, la provincia sufrió el golpe de una tormenta feroz que hizo destrozos. ¡Y la alerta sigue!
Después de un jueves donde el calor no dio tregua, la provincia de Buenos Aires se dio un palo tremendo con una tormenta que cambió todo el panorama. Viento y lluvia con furia se desataron, dejando un tendal de problemas por varios lados.
En Junín, por ejemplo, la cosa se puso fea pasadas las nueve de la noche. El viento, que sopló a casi 90 kilómetros por hora, hizo volar techos, tiró árboles y dejó a quince barrios sin luz. Hasta el cielorraso de un supermercado cerca de la Ruta 7 quedó hecho pelota. El intendente Petrecca tuvo que activar el protocolo de emergencia y movilizó a todos para ayudar, incluso evacuaron a una familia. Por suerte, hasta ahora, no hay heridos de gravedad.
Pero Junín no fue la única. Chivilcoy también recibió lo suyo alrededor de las diez, con lluvias intensas. Y en Ameghino, el temporal también hizo de las suyas, con más árboles en el suelo y cortes de luz importantes. La gente de la Cooperativa Eléctrica se puso las pilas y salió a laburar bajo la lluvia para reponer el servicio, aunque igual quedaron algunos microcortes por ahí.
Y ojo, que la cosa no termina. Para este viernes, sigue rigiendo la alerta naranja para el noroeste bonaerense y toda Santa Fe, entre otras zonas, lo que significa que el peligro de tormentas fuertes es alto. Para la tarde, se espera que baje a amarillo y las condiciones mejoren, pero hay que estar atentos. En total, doce provincias están en alerta.
Mientras tanto, en el sur de Córdoba ya saben lo que es un temporal bravo: el jueves por la tarde, cayó granizo del tamaño de pelotas de golf en Vicuña Mackenna y otras localidades, después de una alerta del Servicio Meteorológico Nacional.
Así que, vecinos, a tomar precauciones. Si pueden, eviten salir si la tormenta es fuerte y asegúrense de que todo esté bien en casa. La seguridad es lo primero.